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Tasa turística en España 2026: dónde se paga, cuánto cuesta y las comunidades que la aplican
La tasa turística ya se aplica en varias comunidades españolas y su mapa sigue ampliándose. Te contamos dónde tendrás que pagarla, cuánto cuesta y qué cambios llegan en 2026.

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El impuesto o tasa turística es un recargo que se cobra por cada noche sobre el precio de la estancia en los distintos alojamientos turísticos (hoteles, apartamentos, campings, casas rurales, albergues juveniles y similares) de una ciudad, región o país.
Este tipo de tasa tiene el objetivo de "recaudar fondos para mantener y mejorar la infraestructura turística, contribuir a la sostenibilidad ambiental, promover el turismo responsable, y/o financiar la promoción turística" de una determinada zona, explican desde la plataforma fiscal TaxDown.
Un año después de que Galicia rompiera el duopolio de Cataluña y Baleares, el mapa español de la tasa turística ha cambiado por completo: cuatro comunidades autónomas cuentan ya con este tributo aprobado, las tarifas de Barcelona se han duplicado y el próximo otoño será decisivo, con nuevas ciudades incorporándose al gravamen y decenas de ordenanzas municipales pendientes de aprobación.
Cataluña: la mayor subida en catorce años
Cataluña fue la primera comunidad en aplicar esta tasa en España, en 2012, y acaba de acometer su revisión más profunda desde entonces. La Ley 2/2026, de 6 de marzo, ha entrado en vigor el 1 de abril y prácticamente duplica las tarifas anteriores del Impuesto sobre las Estancias en Establecimientos Turísticos (IEET), cuyo importe a pagar se calcula en función del número de estancias y de la categoría del establecimiento.

En la ciudad de Barcelona, al tramo autonómico se le suma un recargo municipal que ha pasado de 4 a 5 euros por persona y noche, lo que eleva el importe total hasta unos 12 euros por noche en los hoteles de cinco estrellas y 9,50 euros en las viviendas de uso turístico. Ese recargo municipal seguirá creciendo un euro al año hasta 2029. El impuesto solo grava las siete primeras noches de estancia en un mismo alojamiento y los menores de 17 años están exentos.
La novedad que llega en otoño afecta al resto de Cataluña: desde el 1 de octubre de 2026, cualquier ayuntamiento catalán podrá aprobar por ordenanza su propio recargo municipal de hasta 4 euros por persona y noche, una posibilidad que hasta ahora estaba reservada a Barcelona. La Generalitat prevé recaudar en torno a 200 millones de euros este año, el doble que en el ejercicio anterior.
Baleares: sin cambios desde 2016
Las Islas Baleares cuentan con una tasa similar llamada Impuesto de Turismo Sostenible, vigente desde 2016. Este gravamen afecta a los visitantes mayores de 16 años y su cuantía varía según la categoría del alojamiento, la duración de la estancia y la época del año: la temporada alta comprende del 1 de mayo al 31 de octubre y, a partir del noveno día en un mismo establecimiento, el importe se reduce un 50 %. Los fondos recaudados se invierten en proyectos de preservación medioambiental, conservación del patrimonio cultural y mejora de las infraestructuras turísticas.

A diferencia de Cataluña, el archipiélago mantiene sus tarifas intactas: la subida que el Govern anunció en 2025 para los meses de verano no llegó a aprobarse, por lo que las cuantías vigentes este agosto son las mismas que el año pasado.
Galicia: cada concello decide, y Vigo se suma en octubre
Galicia estrenó en 2025 un modelo distinto: la Xunta fija el marco a través de un impuesto autonómico sobre las estancias turísticas con recargo municipal, pero es cada concello el que decide si lo aplica y con qué tarifas. A Coruña fue la primera en cobrarlo, a finales de septiembre de 2025, seguida de Santiago de Compostela el 1 de octubre, con importes de entre 1 y 2,50 euros por persona y noche según la categoría del alojamiento y un máximo de cinco noches gravadas por estancia.

La tercera ciudad gallega será Vigo, cuyo pleno aprobó definitivamente la ordenanza el pasado 25 de mayo. El gravamen entrará en vigor el 1 de octubre de 2026 con tarifas de entre 0,75 y 1,82 euros por noche (en torno a un 27 % por debajo de las de Santiago y A Coruña) y con un despliegue progresivo: hasta julio de 2027 solo podrán cobrarse un máximo de dos noches por estancia, y los cruceros disponen de un año para adaptarse.
País Vasco: aprobado, pero no vigente hasta enero de 2027
El País Vasco es la cuarta comunidad con tasa turística aprobada, aunque conviene precisar cuándo empezará a pagarse. Las tres diputaciones forales (Álava, Bizkaia y Gipuzkoa) han aprobado en 2026 normas forales homogéneas para todo Euskadi, algo inédito en el sistema foral vasco. En el caso de Gipuzkoa, la Norma Foral 3/2026, de 12 de junio, entró en vigor el 18 de junio, pero produce efectos desde el 1 de enero de 2027.

"Es un matiz importante, porque se ha generado bastante confusión estos meses: el marco normativo ya existe y está en vigor, pero el impuesto no se devengará hasta enero de 2027. Ningún municipio vasco lo está cobrando este verano", señalan desde TaxDown.
Los ayuntamientos disponen de un plazo de seis meses desde la entrada en vigor de la norma foral para adaptar sus ordenanzas fiscales, que previsiblemente se aprobarán a lo largo del otoño, y son ellos quienes fijarán las tarifas definitivas dentro de las horquillas que establece cada territorio histórico. Los municipios con más de 750 plazas de alojamiento podrán aplicar recargos y los más pequeños, bonificaciones de hasta el 100 %; quien no apruebe ordenanza verá aplicadas por defecto las tarifas máximas. Donostia-San Sebastián, que ha optado por las cuantías más altas de la horquilla, calcula una recaudación en torno a los 8 millones de euros anuales, mientras que Bilbao maneja una previsión cercana a los 12 millones.
Las comunidades que lo estudian y las que lo descartan
En Andalucía se ha abierto el debate, aunque el Gobierno andaluz defiende una implantación consensuada a escala nacional. En la Comunitat Valenciana la tasa regional quedó derogada y el Consell no la ha recuperado, y la Comunidad de Madrid la descarta y centra su estrategia en la regulación de las viviendas de uso turístico.
Impacto de la tasa turística
Las tasas turísticas son una práctica común en muchos destinos populares en Europa y en otras partes del mundo. Los ingresos obtenidos a través de esta tasa se destinan a proyectos que benefician tanto a los turistas como a los residentes locales, como la mejora de atracciones turísticas, la conservación del patrimonio cultural y natural, y la mejora de la infraestructura pública.
"Cabe destacar que los detalles específicos, como las tarifas y las exenciones, pueden variar considerablemente de un lugar a otro, y en España esa horquilla se ha ensanchado mucho en el último año: hay ciudades donde la tasa apenas se nota en la factura y otras donde supone varios euros por persona y noche. Además, la implementación de estas tasas suele estar acompañada de debates sobre su impacto en el turismo y la economía local. El objetivo común es equilibrar la necesidad de ingresos para sostener y mejorar los destinos turísticos con la promoción de un turismo responsable y sostenible", según informan desde TaxDown.
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