PLAYAS

5 playas remotas a las que sólo se puede llegar caminando o en barco

Si eres de los que cuando piensa en playas imagina paisajes espectaculares y relativamente inaccesibles, esta noticia es para ti.

Cala Goloritzé

Cala Goloritzé Pixabay

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La playa es para algunos lugar de descanso, chapuzón, desconexión, solarium y lectura, para otros es más bien lugar de turismo activo tanto en la arena como en el agua, para algunos más es zona de paseo y chiringuito pero para otros es belleza por encima de todo, incluso si llegar a disfrutarla exige cierto esfuerzo porque la playa en cuestión tenga un acceso incómodo, es decir, que solo podamos llegar a ella caminando o en barco.

Tú decides si estás dispuesto a pagar el peaje de pasos o navegación que inevitable para llegar a ellas pero nuestra recomendación es que si estás cerca de estas playas este verano, no lo dudes ni un momento, cálzate las zapatillas en lugar de las chanclas y, con la mochila al hombro (asegurándote de llevar en ella agua y protector solar además de la toalla y el bañador) acepta el reto y descubre al menos una de estas preciosas playas de acceso poco cómodo (que no imposible):

Cala Goloritzé, en Cerdeña

Cala Goloritzé
Cala Goloritzé | Pixabay

Es una playa a la que no hay carretera que se acerque pero que goza de la consideración de Monumento Natural ¡cómo para perdértela si viajas este verano a la isla italiana de Cerdeña! Eso sí, prepárate para caminar porque tendrás que recorrer un sendero de 3 kilómetros y medio para llegar a ella ¿hay alternativa? Sí, puedes optar por llegar en barco pero ten en cuenta que ha restricciones de fondeo cerca de la playa. ¿Merece la pena el esfuerzo de la caminata? Sí, sin duda y no solo porque el paisaje costero sea un espectáculo, que lo es, también porque sus aguas turquesas parecen llegadas del Caribe…

Cala Mariolu, en Cerdeña

Barco en cala Mariolu
Barco en cala Mariolu | Pixabay

Seguimos en Cerdeña porque la cala Mariolu, en el golfo de Orosei, pasa por ser una de las playas más bonitas de toda Italia ¿cómo no visitarla si viajas a Cerdeña? Claro que tendrás que llegar a ella afrontando una ruta de senderismo no poco exigente (entre 3 y 4 horas de caminata por un terreno rocoso y con importantes desniveles) o bien buscando una opción menos cansada: acercarte a ella en barco y maravillarte ante la belleza de sus aguas color turquesa flanqueadas por acantilados de piedra caliza.

Praia da Ursa, en Portugal

Praia da Ursa
Praia da Ursa | Pixabay

Si viajas a Lisboa este verano y te acercas a Sintra no te limites a visitar el Palacio da Pena, la Finca de Regaleira y el Castelo dos Mouros, disfruta también de la playa da Ursa, ubicada bajos los acantilados del Cabo da Roca; planifica tu excursión playera, eso sí, sabiendo que para llegar aquí tendrás que olvidarte del coche y o bien caminar por un sendero especialmente empinado o hacerlo por mar aunque en ese caso el esfuerzo de planificación será doble porque, aunque es posible llegar la playa da Ursa por mar, no hay un servicio regular establecido para hacerlo.

Stiniva, en Croacia

Stiniva, isla de Vis, Croacia
Stiniva, isla de Vis, Croacia | Pixabay

Croacia es un destino mediterráneo de una belleza superlativa, algunas de sus playas son de fama mundial y otras, como Stiniva, en la isla de Vis, de acceso esforzado y es que esta playa está encerrada entre paredes de roca y solo se puede acceder a ella o bien recorriendo un sendero muy inclinado o en barco; claro que si te animas a hacer el esfuerzo llegarás no solo a una playa bonita o a un paisaje costero precioso sino a una de las playas más fotogénicas de todo el Mediterráneo (y no, no exageramos...).

Playa del Risco, en Lanzarote

Panorámica de la playa del Risco
Panorámica de la playa del Risco | Imagen de GerritR, licencia: CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

Del Mediterráneo nos vamos a nuestras islas afortunadas, las Canarias, porque allí está la playa del Risco, concretamente en la isla de Lanzarote; no hay carretera hasta la playa pero el espectáculo empieza precisamente donde arranca el sendero que lleva a ella, el Mirador del Río. Esta es una de las playas más salvajes de Lanzarote y también de las menos frecuentadas por los turistas porque es una playa prácticamente virgen (sin chiringuitos) y porque para llegar a ella desde el mirador tendrás que caminar unos 45 minutos (que serán una hora de vuelta porque entonces tendrás que subir hacia el mirador, dicho de otro modo, el regreso es más exigente que el camino de ida).

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