Prácticas cuestionables
Víctor Algra explica por qué se está cuestionando el uso de burros en turísticos en Santorini, en vídeo
Una de las actividades más pintorescas de esta isla griega es subir los 600 escalones que separan el puerto de la zona alta subido en uno de estos animales. Pero, como indica el veterinario, es una práctica poco recomendable.

Con la llegada del verano el número de turistas aumentan en muchos enclaves que, además, se suman a participar en costumbres que implican el uso de animales. Estas, como señala María Gómez, algunas son "bastante instagrameables, pero otras son para hacérselo mirar". Un ejemplo de una de estas prácticas cuestionables es la que se lleva a cabo en Santorini, Grecia.
En esta isla, es habitual recurrir a los burros para subir a los turistas los 600 escalones que separan el puerto de la zona elevada de la isla. "Lo de viajar al medievo lo dejamos ya de lado", comenta Víctor Algra.
"Con ese paseíto que parece pintoresco se contribuye a que el animal sufra sobrecarga, lesiones articulares, dolor lumbar, heridas por los arneses, estrés térmico, agotamiento", indica el veterinario.
Algra indica que se debería evitar participar en este tipo de iniciativas. El veterinario expone que, desde hace unos años, Grecia ha decidido poner límite a esta práctica fijando horarios, controla las temperaturas y establece el peso del jinete, que nunca puede superar una quinta parte del peso del animal.