Terrorismo
¿Qué papel jugó la extrema derecha internacional en los sucesos de Montejurra?
En los sangrientos hechos que ocurrieron en esa montaña navarra no solo participaron activistas de extrema derecha españoles. También jugaron un papel importante varios mercenarios que, aparentemente, habrían sido reclutados por los servicios de inteligencia españoles.

Ocho años después de lo ocurrido en Montejurra, el 19 de marzo de 1984, un coche estalla en el País Vasco francés. Un hombre moría mientras manipulaba una bomba y, entre los restos del coche destrozado, al policía encuentra un carné falso.
Este estaba a nombre de un tal Iván González que, en realidad, era Jean Pierre Cherid, que, además, fue uno de los mercenarios extranjeros que empuñaron palos en la explanada de Montejurra. El periodista Mariano Sánchez Soler expone que Cherid "es un personaje oscuro, en el sentido de que siempre se tapa. Era un tipo con formación militar, experto en bombas, en disparos, y en todo. Era un tío que era un militar".
De origen francoargelino, formaba parte de una organización terrorista de extrema derecha que pretendía conseguir que Argelia no se independizase de Francia a través de atentados. Este no fue el único mercenario en el Via Crucis de Montejurra. La España franquista se había convertido en el refugio de numerosos miembros de la extrema derecha internacional. Como el neofascista: Stefano delle Chiaie.
Sánchez Soler señala que "Stefano delle Chiaie era considerado el jefe de la Internacional Fascista. Era el dirigente ultra-neofascista más importante de ese momento de Europa, colaborador de servicios secretos".
El historiador y periodista Manuel Martorell indica que, según el General Sáenz de Santa María, fue el Servicio Central de Información quien reclutó a esos terroristas internacionales para que actuaran en Montejurra. Años después, Delle Chiaie negaba haber cobrado una peseta. Según él, a aquella montaña tan lejos de Italia le habían llevado sus ideas.
Carlos Catalán, Testigo de los sucesos de Montejurra, expone que fueron reclutados por los servicios de inteligencia. "Gente fichada por ser asesinos notorios, no pueden campanearse por España y por Navarra, registrarse en un hotel a su nombre, eso es insólito". "Era gente que tenía carta blanca, tenía patente de corso para hacer esto y habían sido contratados", añade.