Siempre cerca
El hombre que nunca se va: Corey Lewandowski, 'el pitbull de Trump' al que siempre perdona
Los detalles Desde amenazar a periodistas y provocar lesiones a reporteras hasta meterse en líos con donantes del partido, Corey Lewandowski ha protagonizado escándalos una y otra vez… y aun así siempre logra volver al círculo de confianza de Trump.

Si Donald Trump tiene un hombre que nunca falla, que siempre obedece y que genera polémica allá por donde pasa, ese es Corey Lewandowski. Apodado por el 'New York Times' como 'el pitbull de Trump', Lewandowski ha defendido lo indefendible, gritado a periodistas, acosado a donantes… y aun así, siempre vuelve al círculo de confianza del presidente.
Su nombre vuelve a sonar con fuerza después de los polémicos comentarios de Kristi Noem, secretaria de Seguridad estadounidense, que defendió la ejecución de Alex Pretti y llamó a sus asesinos terroristas domésticos. La declaración ha generado rechazo incluso dentro del Partido Republicano, y líderes como el gobernador de Utah ya piden su dimisión. Ante la presión, Trump se reunió ayer con Noem durante más de dos horas en la Casa Blanca. Y justo detrás de ella, vigilando muy de cerca, está Lewandowski, siempre un paso por detrás, pendiente de cada movimiento.
Una carrera marcada por la polémica
Lewandowski no es nuevo en los titulares. Su trayectoria está llena de incidentes: gritos a periodistas, acusaciones de acoso y agresión, y despidos de Trump… dos veces. Pero él siempre encuentra la manera de volver.
Su fórmula es simple: desaparecer un tiempo, dejar que otros cometan errores y reaparecer cuando la atención se ha desviado. Así fue en 2015, cuando Trump lo puso al frente de su campaña presidencial con la estrategia clara: "Dejen que Trump sea Trump". Funcionó. Pero Lewandowski también se metió en líos: amenazó a periodistas dejándoles mensajes de voz a altas horas de la madrugada, y llegó a provocar una lesión a una reportera, lo que obligó a Trump a despedirlo.
Aun así, su regreso fue inevitable. Antes de que acabara la campaña electoral, volvió a volar en el avión privado de Trump y se reincorporó al equipo. Pero volvió a meterse en problemas: esta vez acosando a una donante del partido. Otra vez fuera, pero otra vez, más tarde, de regreso.
'El pitbull' en la Casa Blanca
Tras la victoria de Trump el año pasado, Lewandowski se convirtió oficialmente en su 'pitbull' en la Casa Blanca. Era quien daba órdenes a los AIS y quien más presión ejercía para que se cumplieran los cupos de deportaciones marcados por el presidente. Según fuentes cercanas, nada se hacía allí sin su aprobación.
La clave de su éxito con Trump siempre ha sido la misma: nunca llevarle la contraria. Como dicen los que le conocen, eso es todo lo que hay que hacer para triunfar con Trump. Y él lo ha demostrado durante años, sobreviviendo a todos los escándalos y regresando más fuerte cada vez.
Cuando le preguntan a Trump por él, la respuesta es clara: "Lewandowski es un personaje. Pero me cae bien". Una frase que resume perfectamente la relación entre el presidente y su hombre más polémico: leal, imprevisible y siempre presente.
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