hemeroteca de 'equipo de investigación'

Así cayó la mayor red de 'telecoca' de Madrid: llamadas en clave y distribución por zonas

Con una simple llamada, el servicio de 'telecoca' se activa de inmediato. Para evitar sospechas, cliente y vendedor recurren a un lenguaje en clave para referirse a la droga y al punto de entrega.

Venta de droga

En una esquina cualquiera del barrio madrileño de Ventas, entre el ruido del tráfico y el paso apresurado de los vecinos, una joven y un hombre se cruzan apenas unos segundos. Se saludan con naturalidad, intercambian unas palabras y siguen su camino en direcciones opuestas. La escena, rutinaria e inofensiva para cualquiera que pase por allí, encierra en realidad una operación de narcotráfico: un pase de cocaína. Así lo mostró Equipo de Investigación en un reportaje emitido originalmente en marzo en 2022.

La secuencia forma parte de una investigación de la Policía Nacional, que durante días siguió discretamente los movimientos de varios sospechosos por distintos puntos de Madrid. Aquellos seguimientos acabaron destapando una de las mayores redes de "telecoca" de la capital, una estructura perfectamente organizada que distribuía droga a domicilio mediante llamadas telefónicas y repartidores repartidos por toda la ciudad.

Al frente de la operación estaba la brigada dirigida por el inspector Juan Miguel Hernández. "Fuimos acreditando cómo la joven hacía un uso abusivo de su terminal telefónico, lo que indicaba que continuamente recibía instrucciones sobre dónde se tenía que dirigir para hacer las siguientes entregas", explica. A medida que avanzaban las pesquisas, los agentes identificaron a más distribuidores que repetían el mismo patrón. La organización, según detalla el inspector, contaba con 25 repartidores divididos en ocho zonas para cubrir Madrid.

El sistema funcionaba con rapidez y discreción. Bastaba una llamada breve y un lenguaje en clave para activar el servicio. "¿Hola, tienes entradas para la Champions?", preguntaba un cliente. "Sí, claro, hermanito. Las que quieras", respondían desde el otro lado del teléfono antes de concretar cantidades y lugar de entrega.

Detrás de esas conversaciones aparentemente inocentes operaban tres call centers encargados de recibir los pedidos y coordinar a los distribuidores que se desplazaban por la ciudad para entregar la cocaína. Una logística casi empresarial que permitía a la red mantener un flujo constante de ventas mientras intentaba pasar desapercibida en el día a día de Madrid.

*El contenido al que hace referencia la información forma parte de un programa de Equipo de Investigación de marzo de 2022.

*Puedes ver el contenido completo en atresplayer.com

*Añade laSexta como tu medio de referencia en Google y no te pierdas toda la actualidad y el mejor contenido