Delicia gallega
Septiembre, el mejor mes para la patata de Coristanco, otro de los grandes manjares de la gastronomía gallega
Este año, la patata de Coristanco afronta una cosecha que, según los expertos, será especialmente buena, al haber tenido un verano seco que ha provocado que no se hayan desarrollado hongos y, por tanto, se hayan usado menos productos fitosanitarios.

Septiembre es un buen mes para mariscos como el percebe o el mejillón, pero también para otro de los manjares que se pueden encontrar en Galicia: la patata de Coristanco.
Estos días comienza la cosecha de este tubérculo y este año los agricultores esperan una "muy buena patata" tanto por la tierra, que es "espectacular" para ella por sus características, como por el hecho de que, al haber sido un verano muy seco y sin lluvias, no se han desarrollado hongos y, por tanto, no han tenido que utilizar tantos productos fitosanitarios.
"Este año, la cosecha en sabor fue uno de los mejores años que recordamos", afirma Miguel Negreira, uno de los productores de patata de Coristanco, que destaca la cantidad de almidón de estas patatas, lo que le aporta el dulzor y el sabor.
Para los cocineros, la patata de Coristanco también es un lujo: "Es uno de los máximos estandartes de la gastronomía gallega y es un espectáculo", comenta Álvaro Victoriano, Chef y CEO del grupo Peculiar, que destaca la capacidad de este alimento para absorber el huevo y dejar impresionantes tortillas como la que se puede ver en el vídeo sobre estas líneas.
El chef también destaca el almidón de esta patata, que permite que "se quede jugosita y no le entre mucho agua", a lo que se une el punto de cremosidad y de dulzor que le aporta la tierra. Sobre si se puede comer con piel, el cocinero no tiene duda: "Depende de los gustos, pero para mí es un espectáculo".