En julio de 2011
Un robo de película: se cumplen 15 años de la desaparición del Códice Calixtino, la mayor joya de la Catedral de Santiago
Los detalles El manuscrito estaba en una cámara blindada con tres puertas y cinco cámaras de seguridad, de las que ninguna apuntaba al libro. A pesar de todo, se lo llevaron.

Resumen IA supervisado
Hace quince años, en julio de 2011, el robo del Códice Calixtino conmocionó a España. Esta valiosa joya de la Catedral de Santiago de Compostela desapareció de una cámara blindada, custodiada por múltiples puertas y cámaras de seguridad, aunque ninguna apuntaba al libro. Sin dejar huellas ni testigos, el ladrón demostró conocer su valor y ubicación. Las sospechas recayeron en José Manuel Fernández Castiñeiras, antiguo electricista de la catedral. En su hogar, la policía halló más de un millón de euros y el Códice en bolsas de plástico. Fue condenado a prisión y el manuscrito regresó a su lugar con mayores medidas de seguridad.
* Resumen supervisado por periodistas.
Quince años han pasado de un robo que sacudió a toda España. De que, en julio de 2011, desapareciera el Códice Calixtino, la mayor joya de la Catedral de Santiago de Compostela. De un manuscrito que estaba en una cámara blindada, custodiada por tres puertas y con cinco cámaras de seguridad. Ninguna de ellas, eso sí, apuntando al libro.
Y, a pesar de estar en el claustro de la catedral, en una zona privada, desapareció sin dejar ni huellas ni testigos. Ni tampoco signos de que hubiera algún tipo de forcejeo. "El que se lo llevó sabía de qué se trataba y de su incalculable valor. Sabía cómo llegar a él", dice Dean.
Después de varias teorías, las sospechas apuntaron a José Manuel Fernández Castiñeiras, el antiguo electricista de la catedral.
"Se ven unas imágenes en las que sale con una prenda de vestir y nos damos cuenta de que escondía algo debajo", dice la Policía.
En su domicilio, los agentes encontraron más de un millón de euros, documentos y notas donde anotaba dónde y cuánto dinero se había llevado.
Un año después del robo, se encontró dentro de varias bolsas de plástico el Códice Calixtino en uno de los garajes que poseía Castiñeiras.
Le condenaron a prisión, mientras el Códice volvió al lugar del que fue robado en buenas condiciones y con más más medidas de seguridad.