Antes de las elecciones
Trump eclipsa el Día de la Independencia en EEUU con un discurso MAGA centrado en el "cáncer" comunista: "Hay que extirparlo"
¿Qué ha dicho? El presidente estadounidense ha vuelto a sacar pecho de su gestión al frente del país hasta el punto de aseverar que "el sueño americano ha vuelto".

Resumen IA supervisado
Donald Trump celebró el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos con discursos centrados en su ideario MAGA, destacando logros de su segundo mandato y advirtiendo sobre el avance del comunismo. En el National Mall de Washington, Trump combinó llamamientos al patriotismo con ataques a amenazas ideológicas, internas y externas, a pocos meses de las elecciones de medio mandato. Destacó victorias bélicas y logros como la misión Artemis II, y criticó a los "comunistas", refiriéndose a candidatos demócratas de izquierda. A diferencia de sus predecesores, Trump participó activamente en las celebraciones del 4 de julio, desdibujando la línea entre conmemoración oficial y política electoral.
* Resumen supervisado por periodistas.
Dio un discurso en el día previo y ha dado otro en el Día de la Independencia. Donald Trump está celebrando por todo lo alto el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos y lo ha hecho con dos discursos cargados de su ideario MAGA para conmemorar más bien los logros que asevera haber conseguido durante su segundo mandato para posicionarlos contra unos "comunistas" de los que advierte que podrían ganar terreno en el país.
El presidente estadounidense, dos horas después de los previsto debido a la ola de calor, ha realizado su intervención desde el National Mall de Washington para pronunciar un discurso que combinaba llamamientos generales al patriotismo, una reivindicación de que "el sueño americano ha vuelto", con ataques directos a amenazas ideológicas percibidas, tanto internas como externas, a solo unos meses de las elecciones de medio mandato.
Esos llamamientos patrióticos han vuelto a ser las victorias bélicas, como el caso de Venezuela o Irán, pero también la misión Artemis II que dio la vuelta a la Luna o directamente el sistema de gobierno de Estados Unidos en general. Sin embargo, como ya hiciera el viernes, Trump ha vuelto a advertir del "cáncer" de un comunismo que gana terreno en el país.
"América nunca será un país comunista. El sistema comunista es lo opuesto al sistema americano y el sistema comunista nunca ha funcionado. Nuestros guerreros no lucharon contra el comunismo en campos de batalla por todo el mundo, solo para que esa amenaza levante su fea cabeza de nuevo aquí mismo en América. No vamos a permitir que ocurra. Nos gusta detener una amenaza así de inmediato y antes de que comience. Es como un cáncer: hay que extirparlo y hay que hacerlo rápido", ha aseverado.
Si bien es cierto que el presidente republicano se ha referido repetidamente como "comunistas" a los candidatos demócratas de izquierda que han ganado una serie de elecciones primarias, como los apoyados por Zorhan Mamdani, en esta ocasión no ha hecho referencia explícita a ninguno.
Aunque sí ha dejado clara su intención de aprobar la ley 'Save America', una reforma electoral por la que el voto por correo quedaría limitado a casos muy excepcionales y que también exigiría una prueba de ciudadanía para registrarse como votante.
Una muestra de que Trump no sigue las líneas marcadas por los anteriores presidentes estadounidenses. Ya fueran demócratas o republicanos, sus antecesores evitaban asistir en persona a las celebraciones del 4 de julio, pero él no solo ha participado, sino que también ha desdibujado la línea entre la conmemoración oficial y la política de estilo electoral.
A excepción de un discurso similar que Trump pronunció en 2019, ningún presidente de EEUU había dado un discurso del 4 de julio en el National Mall desde 1951. Ahora bien, y contrario a lo que dijo, Trump ha terminado dando un discurso más corto de lo habitual (duró menos de 40 minutos).
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