El foco en su caudal
La evaluación de pozos, ríos y embalses, clave para evitar inundaciones: hay 37 ríos en aviso rojo
Mientras tanto... Los expertos apuntan a que también hay que prestar atención a los acuíferos, ya que cuando se llenan de agua, empiezan a rezumar. Precisamente, eso es lo que está ocurriendo en Grazalema, donde varios chorros de agua se abren paso a través de las rocas y salen a borbotones.

Está lloviendo con mucha intensidad durante muchos días seguidos y la pregunta que nos hacemos es de qué tenemos que estar pendientes. Hay que medir, por ejemplo, cómo está la situación de los pozos. Uno de Jimera de Líbar, en Málaga, de 15 metros de profundidad, está completamente lleno.
"En este caso, tenemos una inundación hidrogeológica. Lo que hacemos es ver dónde hay peligro de inundación y hasta dónde sube el nivel, por eso medimos el nivel de los pozos", explica al respecto Sergio Martos, miembro del Grupo de Asesoramiento en Desastres del CSIC que está inspeccionando edificios del municipio malagueño ante el riesgo de derrumbes.
Además, la estructura del suelo de Grazalema es especial, ya que es muy agujereado. La composición de esas calizas reacciona con el agua y las rocas se van diluyendo con el paso del tiempo y en esas zonas subterráneas hay acuíferos. En el municipio, varios chorros de agua ya se abren paso a través de las rocas y salen a borbotones.
"Si los acuíferos no pueden seguir tragando agua, al final lo que vamos a tener es mucha agua de escorrentía que va a pasar por la superficie y no se va a infiltrar y todos esos acuíferos que han llegado a su nivel máximo también van a seguir emanando agua, y no solo por sus fuentes naturales", señala el geólogo y divulgador Nahúm Méndez.
Precisamente, cuando esos acuíferos se llenan de agua, empiezan a rezumar. "En periodos de lluvias tan copiosas, los riesgos de deslizamientos y desprendimientos es algo totalmente normal que puede ocurrir", advierte Méndez.
37 ríos en aviso rojo
Además, también hay que poner el foco en el caudal de los ríos. Hay 37 en aviso rojo, lo que significa que se van a desbordar o ya se están desbordando. Esta situación podría llevar a desalojos preventivos ante esas crecidas del caudal.
También hay que estar muy pendientes de los pantanos y embalses. En estos momentos, preocupan especialmente el de Quéntar, en Granada, que está al 77%, y también el de Bornos, en Cádiz, que supera ya el 85% de su capacidad.
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