La periodista y escritora Olatz Vázquez narró durante su último año de vida cómo era vivir con un cáncer gástrico con metástasis abdominal. Como ella, la pandemia suma muchas víctimas colaterales a las que no se ha podido dar un diagnóstico acertado a tiempo.

Su padre, Mikel Vázquez, quiso recalcar a través de las redes sociales el enorme vacío de su pérdida con tan solo 27 años: "Como padre no puedo estar más orgulloso de ella, ha luchado hasta el final, pero se ha ido. Gracias a todos por los mensajes de cariño. Hace días nos dijo 'no quiero morirme, me quedan muchas cosas por hacer'... las habría hecho y serían maravillosas", ha expresado.

Olatz obtuvo el diagnóstico en junio de 2020. Era tarde: llevaba un año acudiendo a urgencias por diversos dolores y, cuando la citaron para realizarse las pruebas pertinentes, la pandemia la hizo esperar un poco más.

La joven fue víctima del colapso asistencial de la sanidad en España. Tras varios meses en los que los diagnósticos se achacaban a "dolores de ovarios" y "estrés", tenía una cita para una gastroscopia en marzo de 2020. Sin embargo, en plena pandemia y al considerar que su situación no era urgente, no le realizaron la prueba hasta junio de ese mismo año.

Fue entonces cuando recibió la peor de las noticias posibles: tenía un cáncer gástrico con metástasis abdominal. Desde entonces, se propuso mostrar en sus redes sociales su evolución para, explicaba, que "aquellas personas para las que hace un año la palabra cáncer no estaba en su vocabulario vieran fotografías y de alguna manera entendiesen lo que es vivir una enfermedad de estas características".

A través de Twitter, Olatz contaba su historia para quitarse el "estigma" que tenía sobre el cáncer, al no haberlo vivido nunca de cerca y "conocer solo lo malo que sale en las películas", y para tratar de que con su relato esto no le vuelva a ocurrir a otra persona.