La reconstrucción, demasiado lenta
Se cumplen diez meses de la DANA de Valencia con colegios en ruinas y un Mazón que sigue sin dar explicaciones: "Seguimos limpiando las alcantarillas"
Los detalles Casi un año después del temporal que dejó 228 víctimas mortales, poco se ha avanzado en la reconstrucción, y los vecinos sufren estas demoras en su día a día.

Resumen IA supervisado
Diez meses después de que la DANA devastara Valencia, la reconstrucción avanza lentamente, afectando gravemente la vida diaria de los vecinos. En Massanassa, el colegio Lluis Vives fue demolido apenas diez días antes del inicio del curso escolar, obligando a los estudiantes a estudiar en barracones. En Catarroja, muchos edificios permanecen sin ascensor debido a la falta de piezas y técnicos, dificultando la movilidad de los residentes. La desconfianza hacia las promesas del Gobierno de Carlos Mazón crece entre los vecinos, quienes temen nuevas inundaciones por el colapsado alcantarillado. A pesar de la inacción gubernamental, la comunidad sigue luchando por recuperar la normalidad.
* Resumen supervisado por periodistas.
Diez meses. 304 días. Es el tiempo que ha pasado desde que el pasado 29 de octubre la DANA arrasase Valencia dejando 228 muertos y una destrucción total en decenas de municipios. Casi un año después, poco se ha avanzado en la reconstrucción, y los vecinos sufren estas demoras en su día a día.
En Massanassa, el colegio Lluis Vives, que quedó completamente inutilizado por las inundaciones, acaba de ser demolido. La Generalitat lo ha hecho cuando apenas faltan diez días para el inicio del curso escolar. Los padres denuncian que esta tardanza obligará a sus hijos a estudiar todo el año en barracones.
"El año pasado ya estuvimos desplazados, y este año en barracones, será un curso raro", afirma Juan, padre de un alumno del centro. Otra madre denuncia los excesivos plazos con los que trabaja el Gobierno autonómico: "Después de diez meses se ponen a derrumbarlo ahora, vamos a tener que meter a los niños en barracones como si fueran borreguitos".
También se siguen notando los efectos de la DANA en Catarroja, donde muchos edificios siguen sin ascensor. Las reparaciones se retrasan por la escasez de piezas y de técnicos, lo que hace que muchos vecinos apenas puedan salir de casa. "Me tienen que traer la compra a casa porque yo no puedo, que yo sepa no ha venido nadie a verlo, es desesperante", lamenta Isabel, vecina de la localidad.
Unos retrasos que hacen que los vecinos ya no se crean ninguna promesa del Gobierno de Carlos Mazón. "Decían que iban a empezar a mitad de septiembre, a empezar a arreglarlo, pero de ahí a que sea real...", se resigna Belén.
Temor ante posibles inundaciones
Pero los devastadores efectos de aquel fatídico 29 de octubre no solo se ven en los edificios. Basta con dar un paseo por las calles de las ciudades afectadas para darse cuenta de que muchas de ellas pueden vivir una nueva catástrofe si vuelve a caer una lluvia torrencial, ya que el alcantarillado sigue completamente colapsado.
"Estamos limpiando las alcantarillas para eliminar todos los residuos de la DANA, aún nos queda mucho por hacer", relata Edgar Vila, trabador del alcantarillado de Valencia.
Diez meses después, quedan colegios por reconstruir, ascensores por arreglar y polideportivos cerrados, y pese a la nula respuesta de la Administración, los vecinos siguen decididos a salir del barro y recuperar a la vida previa a la DANA.