Elecciones en Aragón

El triunfo agridulce de Azcón: Abascal sube la apuesta en unas negociaciones esenciales para la gobernanza del PP en Aragón que buscaba quitárselos de encima

Los detalles Según ha podido saber laSexta, este discurso inicial de Vox tras las elecciones es una estrategia que pasa por poner un precio muy alto para entablar las negociaciones con el PP, en las que pretenden llegar a un acuerdo similar al alcanzado en la Comunitat Valenciana.

El triunfo agridulce de Azcón: Abascal sube la apuesta en unas negociaciones esenciales para la gobernanza del PP en Aragón que buscaba quitárselos de encima
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Jorge Azcón ha ganado las elecciones, pero no de la manera que esperaba. La intención era sumar más representación y no depender tanto de Vox. No obstante, ha acabado perdiendo apoyo en las urnas, dos escaños en las Cortes de Aragón y ahora necesita más que nunca a los de Santiago Abascal.

Una situación que no es desconocida para el Partido Popular ya que en Génova han revivido en Aragón lo que ocurrió en Extremadura antes de las navidades. Será la ultraderecha quien decida el futuro de estas comunidades. Quizás consciente de ello, el líder 'popular', Alberto Núñez Feijóo, ya apela a la formación ultraderechista para que no sean "un muro" a la hora de permitir gobernar a Jorge Azcón.

En una comparecencia tras la Junta Directiva Nacional del PP celebrada este lunes, el líder de los 'populares' ha pedido a Vox "responsabilidad" y "no bloquear una alternativa". "Vox no puede convertirse en un muro porque los españoles no han votado eso (...). Aquí se respeta lo votado, no se gobierna para la minoría. Se gobierna para todos los españoles", ha comentado el líder del PP, que ha advertido a Vox de que "no se puede frustrar a la gente".

En esa misma intervención, Feijóo ha empleado una diatriba: o estás contra Sánchez o estás con él. Parece que es la estrategia para intentar congraciarse con Vox. Sin embargo, esas palabras del líder 'popular' no han acabado de gustar a Santiago Abascal. "El señor Feijóo siempre dice palabras que él interpretará de alguna manera, pero que son difíciles de comprender. Los ciudadanos han dicho claramente que quieren el doble de Vox, que quieren que las políticas de Vox importen mucho más de lo que han importado hasta ahora", ha aseverado.

Porque Vox es un partido que desorienta a los barones 'populares'. Este lunes, a las puertas de la sede de Génova, los presidentes autonómicos del PP han valorado cómo tienen que relacionarse con la ultraderecha. Y las respuestas, con matices, son diferentes para una misma pregunta. Mientras Azcón recordaba que ya había gobernado con Vox y que son ellos los que tienen que ver si "están dispuestos a asumir responsabilidades", María Guardiola afirmaba no "estar mirando" a la formación de Abascal. En cambio, Alfonso Fernández Mañueco ha apuntado que desde el partido ultraderechista "dejaron el trabajo a medias" cuando se fueron de su gobierno.

Mientras tanto, la realidad es que en 2023 Azcón necesitaba seis votos de Vox para ser investido. Y ahora necesita ocho. Una incapacidad para parar el ascenso de Vox en las urnas, como tampoco lo supo hacer María Guardiola en las extremeñas. Algo que genera inquietud en las filas 'populares' porque no encuentran el equilibrio. Muestran indecisión entre ignorarlos o confrontarlos, parecerse o diferenciarse. Algo que se agrava con algunos discursos dentro de la formación, como el de Isabel Díaz Ayuso, que en muchas ocasiones se equipara al de la ultraderecha y que marca diferencias con otros compañeros a la hora de abordar a Vox.

La estrategia de Vox

Por el otro lado, la formación liderada por Santiago Abascal sí sabe qué hacer en esa tensa relación con el Partido Popular. Según ha podido saber laSexta, este discurso inicial de Vox tras las elecciones esconde una estrategia que pasa por poner un precio muy alto ya que realmente no tienen interés en entrar al gobierno, sino que es un farol para empezar las negociaciones desde muy arriba.

En realidad, su opción preferida pasa por un pacto como el que consiguieron para que Juanfran Pérez Llorca fuera investido president en la Comunitat Valenciana. Y, además, laSexta también ha podido saber que la cúpula del partido ya ha realizado una llamada a Jorge Azcón.

Quieren cambiar el rumbo de Aragón y lo han dejado claro tanto el líder ultraderechista como el portavoz nacional de la formación, José Antonio Fúster. "Si el Partido Popular quiere cambiar las políticas, si quiere un cambio de rumbo real, puede contar con Vox", ha sentenciado este lunes Abascal. Parece que esa su exigencia para pactar, aunque de momento no se anima a compartir cuál sería su fórmula ideal: "Ya veremos cuál es la fórmula de investidura, de formar parte de los gobiernos... en función de nuestra representación".

En cambio, Fúster ha sido más claro en su comparecencia: Vox quiere quiere gobernar y quiere todo lo que se pueda. "Consejerías, vicepresidencia... lo que podamos; Si es una vicepresidencia que pueda además dirigir esas consejerías, mejor que mejor", apuntaba ante los medios de comunicación afirmando públicamente que querían volver a entrar en el Ejecutivo.

Eso sí, acompañado de "unos presupuestos muy claros". Porque lo que quieren es replicar el pacto que alcanzaron en la Comunitat Valenciana y que les gustaría trasladar también a Extremadura y Aragón. "En Valencia nos hemos entendido. Entonces, ¿por qué allí sí y aquí no?", ha valorado el líder del partido en Aragón, Alejandro Nolasco.

Pero ese pacto, el que obligó a Carlos Mazón a ultraderechizar su discurso, implica ir contra el Pacto Verde, un "cero adoctrinamiento en las aulas", más industria, bajada de impuestos o la "expulsión de inmigrantes ilegales". Y también es, a su vez, la que parece la única forma que tiene el PP de poder pactar con Vox.

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