Caso mascarillas
El Supremo condena a Ábalos a 24 años de cárcel, a Koldo García a 19 años y libra a Aldama de la prisión por colaborar con la Justicia
Los detalles La sentencia, adoptada por unanimidad, concluye que los tres acusados formaron una organización criminal con reparto de funciones que cometió graves delitos de corrupción.

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El Tribunal Supremo ha condenado al exministro José Luis Ábalos a 24 años de prisión y a Koldo García a 19 años por delitos de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias. Víctor de Aldama recibió una condena de 4 años y medio, pero se suspendió la ejecución de la pena debido a su colaboración en la investigación. La sentencia, unánime, confirma que los acusados formaron una organización criminal para cometer corrupción en la adjudicación de contratos durante la pandemia. La Fiscalía destacó la jerarquía delictiva, con Ábalos como líder y Koldo como intermediario. La defensa de los acusados intentó desacreditar las pruebas, pero el tribunal mantuvo las condenas.
* Resumen supervisado por periodistas.
El Tribunal Supremo ha condenado al exministro José Luis Ábalos a 24 años y 3 meses de prisión y a Koldo García a 19 años y 8 meses por delitos de organización criminal, cohechos, malversación y tráfico de influencias. En cambio, el comisionista Víctor de Aldama, condenado a 4 años y medio, se librará de la prisión al haber colaborado con la Justicia y bajo el compromiso de no delinquir.
La sentencia, adoptada por unanimidad, concluye que los tres acusados formaron una organización criminal con reparto de funciones que cometió graves delitos de corrupción.

De esta manera, el TS considera probados los delitos en la adjudicación del suministro de trece millones de mascarillas a Puertos del Estado y Adif a una empresa vinculada a Aldama, la remuneración mensual de 10.000 euros para 'gastos fijos' de Ábalos, la contratación de dos conocidas del exministro en empresas públicas, el pago del piso a una de ellas, el contrato de arrendamiento con opción a compra entre Aldama y Ábalos de un piso en Madrid, y el arrendamiento de viviendas en Marbella y La Línea de la Concepción también con opción de compra por gestiones relacionadas con la emisión de una nota de prensa sobre rescate de Air Europa y para la concesión de una licencia de hidrocarburos.
La sentencia, además, destaca el grave deterioro de la confianza ciudadana en el sistema político que provoca la corrupción, que socava la arquitectura democrática del Estado.


Primeras reacciones a la sentencia
El acusado que mejor parado ha salido de la sentencia del 'caso mascarillas' ha sido, sin duda, Víctor de Aldama. A su salida del Tribunal Supremo, donde ha acudido para escuchar la lectura del veredicto, el empresario ha asegurado estar "satisfecho con esta sentencia".
"Espero que, con esta sentencia, los que vienen detrás colaboren", ha añadido Aldama ante los medios de comunicación, lanzando un mensaje velado, entre otros, a 'Julito' Martínez y Leire Díez, que podrían aportar información clave en las investigaciones que afectan al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y al propio PSOE en el caso de las cloacas de Ferraz.
A la espera de que el PSOE emita un comunicado oficial, fuentes socialistas a laSexta han asegurado que la condena al exministro José Luis Ábalos les parece "muy dura" y han criticado que Aldama "se vaya de rositas".
Aunque más allá de que este lunes sea un día triste para ellos, insisten en que Ábalos ya forma parte del pasado. En el PSOE defienden que el partido "tomó medidas en cuanto se tuvieron los primeros indicios" y que hay mucha gente que quiere "pasar página de este capítulo".
En cambio, el ministro de Transportes Óscar Puente sí que se ha mostrado muy duro con la resolución. Apenas unos minutos más tarde de que el veredicto se hiciera público, Puente ha reaccionado en sus redes sociales.
"¿Lo veis, niños? Si cometéis delitos pero luego os portáis bien y "colaboráis", el perdón se abrirá paso y con que nos presentéis un informito de nada ni entráis en prisión. Es una sentencia tremendamente aleccionadora", ha criticado.
Los tres acusados formaron una organización criminal
El juicio que se ha celebrado en el Tribunal Supremo contra el exministro José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama quedó visto para sentencia el pasado 6 de mayo, después de un mes de declaraciones. La causa se ha centrado en las mordidas que los tres protagonistas podrían haber cobrado en la compra de mascarillas durante la pandemia de coronavirus.
La Fiscalía confirmó sus peticiones de pena de prisión para los acusados: 24 años de cárcel para Ábalos, 19 años y medio para Koldo y 7 años para Aldama. La defensa del empresario intentó argumentar que Aldama se integró en una "organización criminal" que ya existía previamente.
Según expuso el fiscal Alejandro Luzón, Ábalos era de quien "dependían" las decisiones de esta operativa y era Koldo quien "descendía al terreno de juego". "Si se aceptaban las sugerencias de Koldo es porque se entendía que operaba siempre en nombre de Ábalos", aseguró en sus conclusiones finales, hablando de una jerarquía "descendente" en la que Koldo era "el interlocutor natural para hablar" con el entonces ministro.
Sobre Víctor de Aldama, Luzón esgrimió que se trataba de una persona que "aprovechó esa influencia" con el ministro y su entorno "para conseguir sus propósitos, conectando sus intereses propios y de terceros con la administración", siendo, en definitiva, el "nexo corruptor".
Durante su extensa intervención, Luzón descartó que el "número uno" de la trama fuese Pedro Sánchez, como atribuyó "con notable desahogo" Víctor de Aldama durante su declaración. "La prueba es tan abundante que podemos considerar que la declaración de Aldama no es la decisiva para la acreditación de las conductas, pero lo ha sido para avanzar en la investigación", reconoció Luzón, que vio "posible apreciar la atenuante como muy cualificada" de su defensa para solicitar una rebaja de su petición de pena, que el fiscal mantuvo en esos 7 años de cárcel.
La exposición de las defensas
La abogada de Koldo García, Leticia de la Hoz, pidió la absolución de su representado porque alegaba que "todo le pasaba de refilón", llegando a decir que la investigación se remonta a 2015, cuando Koldo "ni siquiera conocía a Ábalos ni Aldama". "Hay un elefante rosa en la habitación del que nadie habla: el blanqueo de capitales", añadió, cuestionando que la UCO pasase por alto esta cuestión. "Venimos a este juicio como cordero a un matadero. Yo es la primera vez que veo que una defensa no tenga la copia de los dispositivos de los teléfonos móviles. Yo no salgo de mi asombro", afeó.
Koldo García aseguró en su declaración, entre otras cosas, que Jésica Rodríguez chantajeaba a Ábalos con contar su relación extramatrimonial. "Ábalos tenía problemas que no se merece. Esta señorita presionó bastante para darle solución a los problemas porque, si no, la opinión pública tendría conocimiento de cosas; no ilegales, sino personales", explicó Koldo. "Yo no he dudado en llamar a quien hiciera falta para resolver un problema. Yo llamo. Otra cosa es que me lo resuelvan o no. Todo el mundo que venía a verme, veía a todo el mundo", añadió.
En su último turno de palabra, Koldo llegó a asegurar que el abogado del PP, que ha liderado la acusación popular en el juicio, le pidió que colaborase "mintiendo y engañando a todos los españoles" a cambio de "no entrar en la cárcel". "Se me ha ofrecido si metía a todo al Gobierno", llegó a decir.
Según la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, la trama se habría repartido hasta 16,5 millones de euros. La investigación indica que Ábalos manejó en cinco años hasta 95.000 euros sin rastro bancario. De hecho, "desaparecieron" de su cuenta las retiradas en efectivo, al tiempo que se iba llenando de ingresos en metálico. No obstante, según él, ni los "folios" eran billetes, ni un ministro necesita metálico, así como que tampoco existe lo que no aparece.
El Tribunal Supremo ha rechazado en varias ocasiones poner en libertad a Koldo García, que se encuentra en prisión preventiva por riesgo de fuga desde el pasado mes de noviembre, al igual que Ábalos, siendo Aldama el único de los tres acusados que ha estado en libertad.
Ahora, el Supremo ha condenado al exministro José Luis Ábalos a 24 años y 3 meses de prisión y a Koldo García a 19 años y 8 meses por delitos de organización criminal, cohechos, malversación y tráfico de influencias. El comisionista Víctor de Aldama ha sido condenado a 4 años y medio, pero el Supremo ha suspendido la ejecución de la pena por "su aportación al descubrimiento de los delitos y a condición de no delinquir, presentar un informe semestral de actividades y hacer 1 año de trabajos en beneficio de la comunidad".