No eres tú, Marruecos
Sánchez evita señalar al gobierno de Marruecos como responsable de la crisis migratoria en Ceuta entre críticas de los socios
La otra cara El Gobierno plantea como solución a corto plazo la instalación de una línea de boyas en el mar. La solución real pasaría por una reforma de la Ley de Extranjería, complicada de sacar adelante.

Resumen IA supervisado
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha abordado la crisis migratoria en Ceuta atribuyendo la responsabilidad a las mafias y no a Marruecos, evitando mencionar al régimen de Mohamed VI. Sánchez describe la situación como una violación de la integridad territorial de España, pero no critica la inacción de la policía marroquí. Aunque expertos y aliados políticos sugieren una estrategia de presión por parte de Rabat, Sánchez habla de cooperación con Marruecos. Como solución inmediata, ha anunciado la colocación de boyas en el espigón de El Tarajal, tras la prohibición del Tribunal Supremo de las devoluciones en caliente. A largo plazo, el Gobierno planea modificar la Ley de Extranjería, aunque esto podría enfrentar resistencia en el Congreso.
* Resumen supervisado por periodistas.
Son las mafias y no Marruecos. Esa ha sido la explicación de Pedro Sánchez al abordar la crisis migratoria que vive Ceuta. El presidente del Gobierno no quiere ni mencionar ningún tipo de responsabilidad del régimen de Mohamed VI.
Sánchez ha calificado lo ocurrido de ataque, de "violación de la integridad territorial de España", pero ha dado a entender que Marruecos no tiene nada que ver. En su declaración de este viernes desde Ceuta no ha hecho ni un solo comentario sobre la inacción de la policía marroquí, que ha sido clave para permitir que se produzca esta crisis humanitaria. De hecho, ha evitado contestar a las preguntas de los periodistas sobre este tema.
Mientras los expertos y sus socios de coalición, como Sumar, hablan de "guerra híbrida" por parte de Rabat y de una utilización de la desesperación de sus gentes para presionar a España, Sánchez habla de una "interlocución constante" en las últimas horas y de "cooperación".
Sí que reconoce que han pedido a las autoridades marroquíes agilizar y dar una respuesta más contundente.
Solución a corto plazo
Para solucionar esta situación, el presidente ha anunciado como medida urgente la colocación de una línea de boyas que amplíe el espigón de El Tarajal. Es la manera más rápida de salvar la situación, después de que el Tribunal Supremo prohibiese las devoluciones en caliente (rechazo en frontera) de los migrantes que entran a nado.
Sánchez considera que esta sentencia, que se emitió hace apenas tres semanas, ha servido de llamamiento a las mafias y que con esa extensión de la frontera se cumplirá la Ley de Extranjería, ya que sería un elemento de contención fronterizo y la ley recoge que cuando un migrante los cruza sí puede ser expulsado inmediatamente.
A largo plazo, el Ejecutivo aspira a modificar la Ley de Extranjería para que no vuelva a suceder otra crisis similar. Sin embargo, esta opción supondría abrir un nuevo melón en el Congreso, en el que tienen muy comprometida la mayoría.
Le costaría pelear para conseguir cada voto entre sus socios si pretende modificarla. Además, cabe recordar que en esta legislatura Junts le tumbó la propuesta de reforma de esa ley para el reparto obligatorio de menores migrantes. También tiene al PP enfrente con su propia propuesta de reforma y le pide que se tramite ya.