Crisis migratoria
Con hambre, con sed y agotados: cientos de migrantes regresan a Marruecos horas después de entrar en Ceuta
Los detalles Mientras, otras personas continúan intentando llegar a Ceuta. La mayor presencia tanto de agentes de la Guardia Civil como de efectivos del Ejército de Tierra ha permitido canalizar el flujo de entradas.

Resumen IA supervisado
Miles de personas que ingresaron a Ceuta han decidido regresar a Marruecos debido a las condiciones adversas que encontraron. El flujo migratorio se ha invertido, con la mayoría volviendo por tierra tras hablar con las Fuerzas Armadas. Muchos traían dinero para comprar comida, pero los comercios estaban cerrados, dejándolos hambrientos y sedientos. La imposibilidad de regularizar su situación y el agotamiento tras pasar la noche a la intemperie los ha llevado a tomar esta decisión. Mientras tanto, continúan los enfrentamientos en la frontera y se ha reforzado la seguridad con militares y Guardia Civil en la zona.
* Resumen supervisado por periodistas.
Cansados, mojados, hambrientos y sedientos. Miles de personas que entraron ayer en Ceuta vuelven hoy a Marruecos. El flujo migratorio en la frontera entre España y Marruecos se ha invertido en esta zona, a la que todavía siguen llegando jóvenes a nado, pero donde ya la inmensa mayoría están dándose la vuelta.
Lo hacen por tierra, bordeando el espigón, y voluntariamente. Llegan, hablan con las Fuerzas Armadas, que les pregunta si quieren volver a Marruecos, dicen que sí y se marchan.
Posiblemente lo hacen porque lo que se han encontrado no es lo que se esperaban. El 'efecto contagio' los impulsó a tratar de llegar a España, pero lo que se han encontrado en Ceuta es una ciudad que no tenía un lugar para ellos, con tiendas vacías y comercios cerrados.
Muchos de ellos traían dinero para comprar comida, pero se encontraban con los negocios cerrados. Tenían hambre y sed y han estado toda la mañana pidiendo agua, comida y ropa.
Ahora, como consecuencia de ese agotamiento, están caminando de vuelta a Marruecos tras pasar la noche a la intemperie en la ciudad autónoma de Ceuta. Una decisión que toman tras confirmar que no podrán regularizar su situación en territorio español.
Mientras esto sucede, se mantienen los enfrentamientos entre la Policía marroquí y grupos incontrolados de jóvenes, muchos de ellos encapuchados, en las proximidades del paso fronterizo y continúa el goteo de migrantes que intentan acceder a Ceuta por el espigón que bordea la costa de Castillejos o a nado.
Pese a esto, el aspecto de la frontera del Tarajal de esta mañana no tiene nada que ver con el del jueves, sobre todo por la presencia de militares que están reforzando el dispositivo de seguridad en las inmediaciones de la aduana fronteriza.
Tanto los militares como los efectivos de la Guardia Civil han establecido un nuevo carril de entrada, de modo que las personas que entran desde Marruecos ya no cruzan por las carreteras aledañas sino por otro lado de la aduana para salir directamente a una zona montañosa de la ciudad y evitar riesgos con el tráfico normal de vehículos.
Esta mañana son muy pocas las personas que se han arrojado al mar, donde hay una mayor presencia de unidades de la Guardia Civil, que se han situado en el entorno del espigón. La mayor presencia tanto de estos agentes como de efectivos del Ejército de Tierra ha permitido canalizar el flujo de entradas.