Una nueva oportunidad
"Quiero estar en España para cambiar mi vida": así ha sido la larga noche de los jóvenes que llegaron a Ceuta desde Marruecos
Los detalles Al ser preguntados sobre dónde iban a pasar la noche aseguraron: "No lo sabemos. No conocemos nada aquí". Mientras tanto, otros han optado por permanecer junto al mar y algunos grupos han encendido pequeñas hogueras.

Resumen IA supervisado
La llegada de jóvenes marroquíes a Ceuta continuó durante la noche, con imágenes impactantes de decenas emergiendo del mar hacia la ciudad autónoma, desafiando la oscuridad y la niebla. Muchos nadaron durante una hora con la esperanza de cambiar sus vidas en España. Sin embargo, algunos decidieron regresar a Marruecos tras pasar horas en Ceuta debido a las dificultades económicas. El despliegue del Ejército ha cambiado la situación, con vehículos blindados formando un dique de contención. Cerca de la frontera, una tienda se ha convertido en un punto de encuentro donde los recién llegados buscan recursos básicos.
* Resumen supervisado por periodistas.
La llegada masiva de jóvenes marroquíes a Ceuta no se detuvo con la caída del sol. Tras una jornada marcada por el descontrol en la frontera, la madrugada ha dejado imágenes que siguen impactando: decenas de jóvenes han continuado saliendo del mar en dirección a la ciudad autónoma, desafiando la oscuridad y una espesa niebla con la esperanza de alcanzar territorio español.
Aunque el flujo ya era tan numeroso como durante el día, la escena se ha repetido una y otra vez. Grupos de jóvenes emergen del agua después de haber nadado durante cerca de una hora: "Quizá una hora, una hora y media nadando. Solo quiero estar en España para cambiar mi vida", explica uno de ellos tras alcanzar la costa.
No todos, sin embargo, quieren permanecer en Ceuta. Algunos de los jóvenes que han conseguido llegar durante las últimas horas han decidido emprender el camino de vuelta hacia Marruecos después de pasar toda la tarde y parte de la noche en la ciudad.
"En Marruecos trabajamos por cinco euros al día", lamenta otro de los recién llegados, mientras explica las dificultades económicas que les empujan a intentar cruzar la frontera.
Con el despliegue del Ejército, la situación sobre el terreno ha cambiado. Los vehículos blindados ligeros BMR ya no se encuentran en la playa, sino en el principal punto de salida a pie desde la costa. Allí forman una especie de dique de contención que impide a los jóvenes continuar su recorrido una vez salen del agua.
Muy cerca de la frontera, una pequeña tienda se ha convertido en uno de los puntos de encuentro de quienes logran llegar. Allí buscan agua, algo de comida o un simple cargador para el teléfono móvil que les permita contactar con sus familias.
Al ser preguntados sobre dónde iban a pasar la noche aseguraron: "No lo sabemos. No conocemos nada aquí". Mientras tanto, otros han optado por permanecer junto al mar y algunos grupos han encendido pequeñas hogueras en la playa para descansar.