En Galicia
El escándalo del aceite de Reace que salpicó al hermano de Franco en plena dictadura: un robo y cinco muertes en extrañas circunstancias
El contexto En 1972 desaparecieron cuatro millones de kilos de aceite propiedad del Estado. Varias personas cercanas al caso murieron de forma extraña en los años posteriores.

Resumen IA supervisado
El escándalo del robo de aceite de Reace fue uno de los más notorios en los últimos años del franquismo, implicando la desaparición de cuatro millones de kilos de aceite estatal. Nicolás Franco, hermano del dictador, estaba vinculado al caso, ya que era socio de Reace. La investigación, dirigida por el padre de Mariano Rajoy, estuvo rodeada de misterio, con siete muertes en circunstancias sospechosas. Reace vendía ilegalmente el aceite a conserveras, y las muertes de implicados, como el gerente y su familia, fueron atribuidas a suicidios. El juicio, criticado por Carlos Barros, no mencionó a Nicolás Franco, y el caso sigue siendo un oscuro capítulo de la historia.
* Resumen supervisado por periodistas.
El robo del aceite de Reace fue uno de los grandes escándalos de los últimos años del franquismo. Desaparecieron cuatro millones de kilos de aceite propiedad del Estado y el caso salpicó a Nicolás Franco, el hermano del dictador. Durante la investigación, liderada por el padre del expresidente Mariano Rajoy, siete personas murieron en extrañas circunstancias.
Nicolás Franco era socio de Reace, donde el Estado almacenaba aceite para intervenir precios. En 1972 desaparecieron cuatro millones de kilos. Como recuerda el periodista Fernando Ramos, que cubrió este caso, "cuando la CAT pidió que se devolviese el aceite, estaban vacías las bodegas"
Entonces, los estafadores empezaron a morir. "En cinco años hubo siete muertes para que no saliese a relucir el nombre de Nicolás Franco", sostiene Carlos Barros, historiador y sindicalista.
Reace vendía el aceite ilegalmente a las conserveras. Los primeros muertos, de los que se dijo que se habían suicidado, fueron el gerente, su esposa e hija.
Barros, en la cárcel por sindicalista, coincidió con el presidente de Reace, que apareció muerto en la ducha por un escape de gas. "No recuerdo duchas en la cárcel de Vigo, y calentadores menos", afirma.
Otro que apareció muerto en extrañas circunstancias fue Antonio Alfageme, dueño de una conservera; mientras que el taxista de Nicolás Franco en Vigo fue asesinado.
Los que sobrevivieron fueron juzgados por Rajoy padre, y Barros critica que durante el juicio impidió que "saliera a relucir el nombre de Nicolás Franco".
En 1977 mataron al representante de acreedores, supuestamente para tapar las muertes de la Brigada de Franco. Hoy las botellas de Reace se venden a precio de oro líquido.