cumbre de la OTAN
Sánchez calma las aguas tras las amenazas de Trump en la cumbre de la OTAN: de una tensión en máximos a una conversación "cordial" sobre fútbol
Los detalles Cuando Sánchez ha defendido la lealtad y el compromiso de España ante sus socios de la OTAN, Trump no solo no le ha replicado, ha apoyado al presidente español, según ha contado el canciller alemán.

Resumen IA supervisado
Durante la cumbre de la OTAN, la tensión inicial entre Pedro Sánchez y Donald Trump, causada por las críticas del estadounidense hacia España, se transformó en cordialidad tras una conversación sobre fútbol. Aunque Trump llegó con amenazas de romper relaciones comerciales, la reunión a puerta cerrada mostró un cambio de tono, con Trump apoyando a Sánchez. A pesar de las amenazas, las empresas españolas siguen recibiendo contratos importantes de EE.UU. La situación subraya la dificultad de Trump para perjudicar a España sin afectar a la UE. Mientras tanto, en España, la reacción ha sido de calma, destacando la dependencia comercial de EE.UU. hacia España.
* Resumen supervisado por periodistas.
En la foto de familia de la cumbre de la OTAN al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y a su homólogo estadounidense, Donald Trump, solo les separaban dos dirigentes. Horan antes, el republicano había atacado —otra vez— a España llamándola de todo. Y, en esa fotografía de los mandatarios en Ankara, Sánchez no buscaba ni media complicidad con Trump. La tensión parecía en máximos pero, solo unos minutos antes, ambos habían estado hablando un rato y de forma "cordial" sobre fútbol.
"Sí he tenido ocasión de intercambiar una charla. Hemos hablado de fútbol, del Mundial, de EEUU", ha dicho Sánchez. En este encuentro, según el presidente de España, "todo fueron buenas palabras y amabilidad" entre ambos, hasta el punto de que también hablaron de golf, un deporte que Sánchez ha desvelado que no practica mucho, pero que al estadounidense le encanta. Hasta tres veces ha repetido Sánchez la palabra "cordialidad".
Esta es la historia de cómo lo que empezó como una nueva crisis diplomática entre EEUU y España ha terminado con Trump encantado y afirmando que España le ama. El presidente estadounidense llegó a la reunión de jefes de la OTAN con una nueva amenaza: ordenaba romper relaciones comerciales con España porque son unos socios "terribles". Luego Sánchez rebajó la tensión hablándole de fútbol.
"España es una causa perdida. Por cierto, ya no queremos hacer ningún negocio comercial con España. Quiero que lo corten. España es un aliado terrible en la OTAN. No participan. No pagan. No quiero saber nada de España. Corten todo el comercio con España, por favor, incluidas las visitas", aseguraba Trump al comienzo de la cumbre. Pero la realidad, según Sánchez, es que España cumple, que así lo reconocieron públicamente en la cumbre varios aliados, y que es un socio fiable, como lo demuestra su presencia de militares en misiones de la OTAN y que ha consolidado un gasto del 2% de su PIB en Defensa. Sánchez ha afirmado que se toma con "calma y paciencia" las amenazas de Trump
¿Qué ha ocurrido entre las amenazas de Trump y el sosiego de Sánchez? Que han participado en la reunión a puerta de cerrada de esta cumbre de la OTAN. Cuando Sánchez ha defendido la lealtad y el compromiso de España ante sus socios, Trump no solo no le ha replicado, ha apoyado al presidente español. Esto es, al menos, lo que ha contado el canciller alemán, Friedrich Merz. Y, desde luego, cuadra con las últimas palabras de Trump presumiendo de cómo España le ama.
"En primer lugar, España se ha portado muy mal", ha asegurado el republicano. Tras esto, sin embargo, ha agregado tras la cumbre: "Les diré una cosa: si hay una sola palabra que resume lo ocurrido hoy, es unidad. Nunca había visto algo igual. Todos esos países nos aman, se quieren entre ellos. Hubo una unidad extraordinaria".
España se lleva, además, otra nota positiva de la cumbre de la OTAN: aunque pueda parecer un milagro, este miércoles el secretario general de la Alianza Atlántica, Mark Rutte, ha salido en defensa del gobierno español frente a las mentiras de Trump. Una defensa inédita que, eso sí, ha hecho entre halagos al presidente de EEUU. Le resulta imposible abandonar esa sumisión por la que, precisamente este miércoles, le ha afeado un periodista danés en rueda de prensa.
"Te sientas junto a Trump en momentos en los que habla de conquistar Groenlandia, de arremeter contra aliados como España, de iniciar guerras comerciales... Me parece que el antiguo Mark Rutte no estaría de acuerdo con eso. ¿Afecta esto de alguna manera a su autoestima cuando se sienta a su lado así y no dice nada?", ha preguntando con dureza. A esto, Rutte ha contestado muy a su estilo: "Lo que siempre hago es reconocer cuando se merecen elogios, y creo que deberíamos elogiar a Donald Trump por el hecho de que la OTAN sea mucho más fuerte".
Para perjudicar a España, Trump tendría que pasar por encima de la UE
El secretario general de la OTAN tiene mucho miedo a Trump, algo que, por ahora, no parece que tengan las empresas españolas. A pesar de sus amenazas, la Casa Blanca sigue dando a compañías de nuestro país contratos críticos para Estados Unidos. Por ahora, los ataques y amenazas de Trump no llegan a calar en las relaciones comerciales.
Y es que para perjudicar a España tendrían que pasar por encima de la Unión Europea (UE). "Veremos a ver qué pasa con la UE. Nos han tratado muy mal durante años y se han aprovechado", ha pronunciado Trump. Aunque el mandatario no descarta nada, el Gobierno de España confía plenamente en los 27. "Están preparados para defender los intereses de la Unión o de cualquiera de sus estados miembros si se diera alguna circunstancia que nos perjudicara", ha asegurado el ministro de Economía, Carlos Cuerpo.
Seguramente, el presidente estadounidense esperaba más una reacción del tipo de la del líder de Vox, Santiago Abascal, quien afirmó que "es absolutamente dramático para España que esté ocurriendo eso". Pero nada más lejos de la realidad. El vicesecretario de Hacienda, Vivienda e Infraestructuras del PP, Juan Bravo, ha expresado que, "entre los españoles y Trump, los españoles siempre".
Mientras, en España, de momento normalidad. El ministro de Agricultura, Luis Planas, ha hablado de "absoluta normalidad y tranquilidad a pesar de que vienen de quien vienen". "Si alguna alteración se produce sería en perjuicio de Estados Unidos", ha asegurado. Porque realmente quienes saldrían perdiendo serían ellos. EEUU vende a España más de 30.000 millones de euros. Y nosotros a ellos menos de 17.000. ¿Qué podría hacer Trump entonces para perjudicarnos? Algo parecido, por ejemplo, a lo que ya intentó hace casi una década con los aranceles a nuestra aceituna negra.
El exministro Miguel Sebastián ha explicado que Trump "no puede atacar, digamos, a un país", pero "sí que puede atacar a un producto específico". O, por ejemplo, pidiendo a los estadounidenses que se olviden de venir de turismo a España. Pero esto también podría salirle rana. El profesor Óscar Vara ha señalado que "cualquier afirmación que haga contra nosotros entiendo que a los demócratas les produciría el efecto contrario". De hecho, sus ataques, de momento, no han tenido ningún efecto. El año pasado, el ejército estadounidense firmó un acuerdo millonario con la empresa vasca Sapa. Y el anterior EEUU eligió a la madrileña Indra para modernizar 450 aeropuertos. Se trata de contratos críticos a pesar de las amenazas.