Caso mascarillas
Las palabras de Aldama que el Supremo no ha comprado: ni Sánchez era "el uno" ni el pago al exjefe de gabinete de Montero
Sí, pero... A pesar de demostrarse que algunas de sus informaciones eran falsas, el empresario no irá a prisión ni devolverá el dinero que cobró.

Resumen IA supervisado
Víctor de Aldama, empresario implicado en el caso mascarillas, ha evitado la prisión y no tendrá que devolver los 3,7 millones de euros obtenidos, gracias a su colaboración con la Fiscalía. Aunque su ayuda fue considerada decisiva, no todas sus declaraciones fueron aceptadas, ya que algunas resultaron ser falsas. Aldama acusó a Pedro Sánchez de liderar una organización criminal, pero no presentó pruebas. También señaló a Carlos Moreno, jefe de Gabinete de María Jesús Montero, y al ministro Ángel Víctor Torres, pero sus acusaciones fueron desmentidas. Por otro lado, el teniente coronel Antonio Balas afirmó que Aldama era el verdadero jefe de la trama, aunque la Fiscalía no lo consideró probado.
* Resumen supervisado por periodistas.
El empresario Víctor de Aldama ha sido el gran beneficiado del caso mascarillas. Gracias a su colaboración con la Fiscalía, el comisionista no entrará en prisión ni tendrá que devolver los 3,7 millones de euros que cobró.
La Sala tomó esta decisión al considerar la ayuda de Aldama como especialmente decisiva para el caso. No obstante, la Fiscalía no dio por válidas todas las informaciones del empresario, algunas de las cuales se demostró que eran mentira.
En primer lugar, Aldama acusó a Pedro Sánchez de ser el cabecilla de la organización criminal. En su declaración ante el Tribunal Supremo, afirmó que el presidente del Gobierno estaba en el "escalafón uno" de la "banda organizada", pero el fiscal Luzón no dio crédito a esta declaración.
"Se ha hablado mucho de jerarquías, que yo no voy a hablar de jerarquías, pero hay una cosa clara que viene del principio que a mí me gustaría dejar clara. Si hay una jerarquía (...), el señor presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, está en el escalafón uno", expuso Aldama, sin aportar ninguna prueba al respecto.
Además, aseguró que nada más llegar al Ministerio, Ábalos y Koldo le pidieron ayuda para conseguir financiación para el PSOE a través de las constructoras, recalcando que Sánchez estaba al tanto de todo. Por su parte, durante el juicio, Koldo García le desmintió, negando cualquier tipo de relación con el presidente.
Señala al número 2 de Montero
Otro de los señalados por Aldama fue Carlos Moreno, jefe de Gabinete de María Jesús Montero. El comisionista dijo en el Supremo que pidió ayuda a Koldo por la presión de Hacienda sobre sus empresas. Supuestamente, el exasesor de Ábalos escribió a Moreno y le dijo que hablase con Aldama, que habría pagado a la mano derecha de Montero 25.000 euros por sus favores.
Sobre esta acusación, Aldama solo presentó dos capturas de pantalla de conversaciones con Koldo, aunque nada relacionado con Moreno, que ha negado haber recibido ningún tipo de comisión. Por esa razón, la Fiscalía no tomó por bueno el señalamiento.
Torres en el "piso de señoritas"
El siguiente de la lista de acusaciones de Aldama que no se dieron por buenas fue el ministro Ángel Víctor Torres. El empresario dijo que el socialista había estado en el "piso de señoritas" en noviembre de 2018. Además de negar las acusaciones, Torres demostró que eran falsas, presentando justificantes de vuelos de los días en los que supuestamente había estado en el piso.
Aldama dijo que el ministro había usado el piso desde las 16:00 horas del 9 de noviembre al 10 de noviembre de 2018". Sin embargo, Torres probó que estuvo en Canarias el día 9. El 10 se trasladó a Madrid a primera hora de la mañana para acudir al Comité Federal del PSOE, y ese mismo díaz cogió un vuelo de vuelta a Gran Canaria.
Balas apuntó a Aldama como el jefe
El comisionista no ha sido el único al que la Fiscalía no ha dado por cierta toda su declaración. Mientras Aldama señalaba a Sánchez como jefe de la organización, el teniente coronel Antonio Balas apuntó al empresario, asegurando que él era el "jefe" real de la trama.
Aseguró que Aldama "tenía comprada la voluntad" de Ábalos y que, aunque "evidentemente el papel de Ábalos es fundamental, (...) al final quien paga es Aldama y quien exige". Finalmente, la Fiscalía no asumió esa construcción como hecho probado.