Su papel fue clave

Norman Bethune, el pionero médico que salvó muchas vidas en la Guerra Civil gracias a las transfusiones de sangre

¿Por qué es importante? Hasta que llegaron pioneros como él, las transfusiones eran de brazo a brazo. Hasta el 80% de las que se realizaron durante la guerra venían de su unidad.

Norman Bethune, el pionero médico que salvó muchas vidas en la Guerra Civil gracias a las transfusiones de sangre
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Las transfusiones de sangre eran de brazo a brazo hasta que llegaron pioneros como Norman Bethune, un médico canadiense que salvó muchas vidas durante la Guerra Civil. El doctor hacía campañas en la prensa y en la radio prometiendo vino para quien donara.

Una vez extraía la sangre, se iba al frente, donde hacía las transfusiones. No era necesario hospital, ni tener al donante presente, sino que bastaba con un equipo médico y una ambulancia, todo ello financiado por el Servicio Canadiense de Transfusión de Sangre. Así, acabó con cinco ambulancias en un frente de 1.000 kilómetro. El 80% de las transfusiones que se hicieron durante la Guerra Civil venían de su unidad

Norman Bethune recorrió toda España y estuvo unido a una de las mayores crueldades de nuestra guerra civil: la Desbandá. Málaga estaba a punto de ser conquistada por las tropas sublevadas y miles de personas, aterradas, huyeron a Almería. Sin embargo, en el camino fueron bombardeados por los sublevados. En ese momento, el médico canadiense estaba por la zona y cuando se enteró de la noticia, fue al lugar del bombardeo, atendió a los heridos y les trasladó con su ambulancia.

Sin embargo, el doctor no se quedó en nuestro país hasta el final de la guerra. Y es que él vino a España porque estaba cansado de su vida en Canadá, porque era un idealista y porque se había afiliado al Partido Comunista. Llegó en defensa de la República dando sus servicios de medicina, pero aquí también se vio que se daba mucho a la bebida y no seguía las órdenes, por lo que pidieron a su organización canadiense que se lo llevara, y así ocurrió.

Pese a ello, Bethune seguía queriendo ayudar y seguía siendo comunista. Así, se fue a China, a la guerra rusa-japonesa, para ayudar a los chinos de Mao Zedong en 1938. Allí construyó hospitales, enseñó sus conocimientos y murió de una infección al cortarse con un bisturí mientras operaba en 1939. Por su parte, China lo convirtió en un héroe, con calles a su nombre y estatuas de su figura.

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