caso Plus Ultra
Una jueza investiga las filtraciones de las agendas y conversaciones personales de Zapatero en la causa Plus Ultra
Los detalles La magistrada Margarita Valcarce ha pedido un informe sobre las filtraciones después de que el el juez que investiga a Zapatero en la Audiencia Nacional solicitase el pasado junio a los juzgados de Madrid que investiguen las filtraciones de decenas de chats personales del expresidente.
Zapatero, en una foto de archivoResumen IA supervisado
Un juzgado de Madrid ha iniciado una investigación sobre las filtraciones en el caso Plus Ultra, donde el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero está imputado por presunto tráfico de influencias. La magistrada Margarita Valcarce ha abierto diligencias para esclarecer un posible delito de revelación de secretos tras la filtración de la agenda y conversaciones personales de Zapatero. El juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, solicitó investigar estas filtraciones, señalando su gravedad y posible encaje en delitos penales. Las filtraciones, que incluyen chats personales y un informe policial, podrían constituir una violación del deber de reserva y ser penalmente ilícitas.
* Resumen supervisado por periodistas.
Un juzgado de Madrid ha abierto una investigación sobre las filtraciones en el caso Plus Ultra, en el que está imputado en la Audiencia Nacional el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero por presunto tráfico de influencias, según han informado fuentes jurídicas a laSexta.
La magistrada Margarita Valcarce, titular de la plaza número 16 de la sección de instrucción del Tribunal de Instancia de Madrid ha incoado diligencias para esclarecer un supuesto delito de revelación de secretos por la filtración de la agenda y conversaciones personales de Zapatero.
Valcarce ha pedido a su juzgado que elabore un informe sobre las filtraciones después de que el juez que investiga a Zapatero en la Audiencia Nacional, José Luis Calama, solicitase el pasado junio a los juzgados de Madrid que investiguen las filtraciones de decenas de chats personales del expresidente —entre ellos muchos en los que se conversaba de temas que nada tenían que ver con la causa— e identifique a sus responsables.
El pasado 25 de junio, el juez Calama dedujo testimonio sobre este asunto tras la incorporación a la causa de la agenda de Zapatero y sus mensajes con su secretaria, Gertrudis Alcázar.
Calama, que no tiene competencia para investigar estas filtraciones, advirtió de "la gravedad de los hechos y su potencial encaje en tipos penales de revelación de actuaciones declaradas reservadas".
Asimismo señaló que, desde el momento en que se dio traslado de la causa a las partes personadas, se produjeron filtraciones constantes e inmediatas a los medios de comunicación y estas tuvieron "su máxima expresión" con la difusión de un nuevo informe policial relacionado con Zapatero, así como sus agendas y el volcado del teléfono de su secretaria, "pese a contener datos incompatibles con su publicación indiscriminada".
Estos hechos, para el instructor, además de constituir una vulneración palmaria del deber de reserva inherente al secreto externo, podrían integrar ilícitos penales, en particular los previstos en los artículos 466 y 417 (revelación de actuaciones procesales secretas o de informaciones reservadas), sin perjuicio de otras responsabilidades disciplinarias o profesionales.