Caso Plus Ultra
El juez Calama anuncia una investigación por la filtración de las agendas y grabaciones de Zapatero
El contexto El entorno del expresidente asegura que estaría estudiando tomar medidas legales por la difusión de datos protegidos obtenidos durante el registro de su despacho.

Resumen IA supervisado
El juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, ha ordenado investigar las filtraciones en el caso Plus Ultra, que involucran datos de José Luis Rodríguez Zapatero, debido a su posible carácter delictivo. Ha decidido crear una pieza de "información sensible" que contenga grabaciones de declaraciones, accesible solo para el juzgado y el Ministerio Fiscal. Las transcripciones estarán disponibles para las partes, pero las grabaciones solo se podrán consultar en el juzgado. Además, solo la acusación popular dirigida por el PP podrá acceder al Cloud. Calama destaca que las filtraciones han sido constantes, lo que compromete la integridad de la investigación y podría constituir delitos penales, según los artículos 466 y 417. Las medidas actuales han sido insuficientes, por lo que se tomarán nuevas acciones para preservar el secreto de las actuaciones y proteger los derechos de los investigados. Añade laSexta como tu medio de referencia en Google y no te pierdas toda la actualidad y el mejor contenido.
* Resumen supervisado por periodistas.
El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ha acordado deducir testimonio a la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Madrid para que investigue las filtraciones producidas en el caso Plus Ultra relacionadas con datos de José Luis Rodríguez Zapatero e identifique a sus responsables ante su eventual carácter delictivo "dada la gravedad de los hechos y su potencial encaje en tipos penales de revelación de actuaciones declaradas reservadas".
En un auto, el magistrado acuerda también que se forme una pieza de "información sensible" en la que se incluirán las grabaciones audiovisuales de las declaraciones de testigos e investigados en esta causa y que será accesible únicamente para el juzgado y el Ministerio Fiscal.
Explica el magistrado que una vez que se practique dichas declaraciones, se facilitará a la acusación popular agrupada y a las defensas la trascripción de su contenido, que proporciona automáticamente el programa de grabación. No obstante, aclara, si alguno de los abogados de la acusación o las defensas precisaran consultar algún extremo en concreto de las declaraciones podrá consultarlas en la Secretaría del juzgado, sin que se les facilite copia de la grabación hasta la hipotética apertura de juicio oral.
Como tercera medida para prevenir las filtraciones, el juez ha acordado, respecto a las acusaciones populares, que sea solo la agrupada bajo la dirección del PP la que pueda acceder al Cloud.
Calama recuerda que en la fase de instrucción la regla general es el carácter reservado de las actuaciones procesales, salvo para las partes personadas conforme a lo estipulado en el artículo 301 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Señala que es una medida dirigida a preservar la eficacia de la investigación con el fin de evitar interferencias indebidas y asegurar la integridad de las diligencias que se practiquen.
El magistrado advierte de que en este procedimiento, desde el momento en que las actuaciones fueron puestas a disposición de las partes personadas a través de la plataforma Cloud se han producido filtraciones constantes e inmediatas a los medios de comunicación. Estas filtraciones, indica Calama, alcanzaron su máxima expresión ayer, cuando el informe de la UDEF 2910/26 fue difundido íntegramente por diversos medios de comunicación poco después de su publicación en el Cloud, pese a contener datos incompatibles con su publicación indiscriminada.
Estos hechos, para el instructor, además de constituir una vulneración palmaria del deber de reserva inherente al secreto externo, pueden integrar ilícitos penales, en particular los previstos en los artículos 466 y 417 (revelación de actuaciones procesales secretas o de informaciones reservadas), sin perjuicio de otras responsabilidades disciplinarias o profesionales.
Calama señala que la persistencia de estas filtraciones revela que las medidas actuales han resultado insuficientes para garantizar la reserva de las actuaciones, lo que lleva al juzgado a adoptar medidas para garantizar el secreto externo y evitar "que la publicidad ilícita de actuaciones pueda afectar tanto a la investigación como a los derechos de los investigados".