Los frentes de Sánchez
La huida hacia delante de Sánchez frente a las cloacas: de su "desconocimiento" de la trama Leire a la distancia con Ábalos y su defensa de Zapatero
Los detalles El presidente se desvincula de la presunta corrupción que se habría llevado a cabo bajo su liderazgo del PSOE y entre personas muy cercanas a él.

Resumen IA supervisado
Pedro Sánchez enfrenta una situación similar a la trama de "Goodbye Lenin", donde se cuestiona la existencia de una realidad paralela. Aunque el presidente asegura desconocer cualquier encargo para el PSOE, el juez señala que la trama de Leire Díez comenzó con acceso a la estructura del partido. A pesar de que Sánchez niega encuentros con Díez, el PSOE admitió haberle pagado 45,000 euros por trabajos en Cantabria. La trama supuestamente involucraba a su mano derecha, Santos Cerdán, quien fue renovado en su cargo. Además, Sánchez se distanció de José Luis Ábalos y de Koldo García tras sus investigaciones. También enfrenta acusaciones sobre José Luis Rodríguez Zapatero, pero mantiene su postura defensiva.
* Resumen supervisado por periodistas.
Si la protagonista de 'Goodbye Lenin' (2003), dejaba atrás un país en el que creía, pero que nunca existió y que los suyos construyeron solo para ella, Pedro Sánchez está haciendo ahora su particular 'Goodbye Lenin', frente a la realidad.
El presidente afirma que no le constaba ningún encargo para el PSOE aunque, según el juez, la trama de Leire Díez empezó a operar a raíz de sus cinco días de reflexión, supuestamente con la estructura del partido a su disposición.
Sánchez dice que no sabía nada cuando en la sede aquella simple militante llegó a reunirse hasta 22 veces en la sede del partido, presuntamente, para obstaculizar las causas que afectaban al PSOE que él lidera. Del mismo modo, fuentes de Moncloa niegan "rotundamente" a laSexta cualquier encuentro entre el presidente y Leire Díez e insisten en que Sánchez "nunca ha conocido, ni avalado, ni ha sido informado de las andanzas de Díez".
Eso sí, la formación socialista ha reconocido esta semana que pagó a la fontanera 45.000 euros por trabajos de comunicación en Cantabria.
Esta presunta trama de la que el presidente nunca supo que, según los investigadores, en la cúspide estaba su entonces mano derecha, Santos Cerdán. El mismo al que demostró su confianza renovándole en el cargo cuando llevaba ya siete meses en el disparadero por su cercanía a Koldo y Ábalos, que entonces ya estaban siendo investigados.
Ruptura con Ábalos
En lo que respecta a José Luis Ábalos, su relación con él fue tan estrecha que, ante las acusaciones, solo le quedó alegar que en lo personal no lo conocía. Levantó sospechas al sacarlo del Gobierno en 2021, pero lo recuperó para las listas de 2023. Pasaron 16 meses de declaración, suplicatorio, medidas cautelares... hasta que lo echó del partido.
Ni siquiera parecía haber sospechado tras la detención del que fuera asesor de Ábalos, Koldo García, en febrero de 2024. Del custodio de sus avales, chófer de campaña y personaje en su 'Manual de Resistencia', Sánchez se desvinculó calificando su relación de "anecdótica".
Entre los frentes de Sánchez está también el de José Luis Rodríguez Zapatero. Según el juez Calama, el expresidente del Gobierno estaba al frente de una estructura jerarquizada de tráfico de influencias, pagos y empresas en el extranjero. Sin embargo, para el líder del PSOE, ninguno de ellos son elementos suficientes para cambiar de posición en su defensa.