El Gobierno central prevé fletar un barco "a primera hora" de este jueves para trasladar a Valencia a los "aproximadamente 200" jóvenes que estaban aislados en Baleares por los brotes originados en viajes escolares de fin de curso y han dado ya negativo o no se les ha practicado la prueba.

La decisión de Sanidad se produce después de que la justicia haya tumbado el confinamiento de los jóvenes aislados en Mallorca que no han dado positivo. El Govern balear no ha tardado en mostrar su rechazo a la decisión y anunciar que recurrirán ante el Tribunal Superior de Justicia de Baleares la decisión de la jueza.

Tal y como indica la resolución del Juzgado Contencioso número 3 de Palma, los 181 estudiantes que se encuentran en el hotel Palma Bellver y que no han dado positivo en coronavirus pueden abandonar las instalaciones, aunque el Ejecutivo que dirige Francina Armengol, avisa de que ya hay nueve jóvenes que ayer dieron negativo hoy han resultado positivo en las pruebas COVID-19 por lo que suplican a los estudiantes que permanezcan confinados.

La ministra de Sanidad, Carolina Darias, ha explicado tras la reunión del Consejo Interterritorial de Salud que su departamento está coordinándose con las comunidades afectadas por este macrobrote para organizar un dispositivo que permita una salida común "para minimizar contactos de estas personas e intentar que no tengan más contacto". El barco partiría a primera hora de mañana y llegaría al Puerto de Valencia donde los viajeros serían recogidos por sus propias comunidades autónomas. La mayoría de ellos son de Andalucía, aunque también hay jóvenes de Galicia, País Vasco y Madrid.

Con todo, Darias ha insistido en el mensaje que también ha querido transmitir el Govern balear: "Una persona en contacto estrecho puede positivizar en los días siguientes, de ahí la necesidad de la cuarentena".

Sin embargo, escasas horas después de la decisión judicial que permite que los jóvenes puedan salir del hotel medicalizado ya han empezado los movimientos. Algunos de los estudiantes, que se han tenido que confinar por el macrobrote que suma ya más de 1.800 positivos, han decidido abandonar las instalaciones. Es el caso de una decena de chicas que han sido las primeras en salir y se han dirigido rumbo al aeropuerto para volver a Bilbao.