La ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha mostrado su "preocupación" por la crisis diplomática entre Argelia y Marruecos, que provocó el cierre del gasoducto que alimentaba España.

En una entrevista en RNE, ha apuntado que son países vecinos a los que hay que prestar atención, acompañar y facilitar el mejor entendimiento y la mejor relación bilateral con España.

En lo que respecta al suministro de gas, ha reiterado que la relación que mantiene España con Argelia "permite asegurar que no habrá problemas de suministro".

Así, ha recordado que el gasoducto Medgaz -que une a Argelia con España por Almería- incrementará su capacidad a partir del 1 de enero y, "eventualmente, se completaría el resto" del suministro necesario con barcos metaneros.

En la misma línea se ha expresado el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, que ha asegurado que "el suministro de gas argelino está garantizado". "Así me lo trasladó el presidente de la República Argelina, el ministro de Asuntos Exteriores y el ministro de Energía cuando viajé a Argel. Y así lo ha hecho público el propio Gobierno de Argelia", ha dicho.

Argelia dejó de suministrar gas a España desde el gaseoducto Magreb-Europa por su crisis política con Marruecos -país por el que pasa esta infraestructura- el pasado 31 de octubre. A pesar de ello Argelia seguirá suministrando gas por otro que llega hasta Almería.

El país africano se ha comprometido a compensarnos a través del uso de buques metaneros, pero eso encarece el proceso. Por el gasoducto cerrado llegaban cerca de 6.000 millones de metros cúbicos al año.

Entrando en materia, el objetivo ahora es que el gas llegue por otras dos vías: por un lado, ampliar el gasoducto que va a seguir funcionando para que asuma 2.000 millones de metros cúbicos más. Los otros 4.000 millones se espera que puedan llegar por mar. Pero no parece que vaya a ser tan fácil: el año pasado, el 60% del gas que llegó a España lo hizo por esta vía, y este 2021 la cosa no está siendo fácil.