La tensión sigue y crece

La crisis migratoria de Ceuta cumple un mes con la ciudad convertida en una olla a presión y muy lejos aún de la normalidad

¿Qué podemos esperar? La situación que comenzó el 30 de julio ha ido 'in crescendo' con episodios de tensión y de violencia. En política, el choque entre PSOE y PP, con el añadido de Vox, ha sido constante con Marruecos poniendo en duda la soberanía española de Ceuta y Melilla.

Protesta en Ceuta Protesta en CeutaAgencia EFE
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Treinta de agosto de 2026. Día en el que se cumple un mes de la crisis migratoria de Ceuta. De la mayor crisis de este tipo que ha habido en España. De una que deja poca cosa lo sucedido en 2021 en el mismo lugar. En una ciudad autónoma que, el mismo día que hoy pero en julio de este mismo año, vio cómo a sus calles llegaban miles y miles de personas.

A nado. Evitando esa frontera física que por mar no existía. Cruzando por Marruecos. Por un país que durante esas horas poco pudo o poco quiso hacer para vigilar su paso fronterizo. Para hacer de tope. De parapeto. De escudo en una migración masiva que dejó más de un centenar de muertos repartidos en España y en su propio territorio.

Los ceutíes, sin saber bien qué estaba pasando y qué es lo que podía haber pasado. Sin saber bien qué es lo que les deparaba a partir de un momento en el que a su ciudad entraron casi las mismas personas que habitantes hay. Los comercios, cerrados. Todo, paralizado. Como un lugar fantasma. Así fue durante horas. Así fue hasta que la gran mayoría de personas que entraron regresaron a sus respectivos países.

De todos ellos, según cifras que manejan en el Ministerio del Interior, quedan unos 5.000. Miles de migrantes, miles de personas, que han pasado muchos días y larga noches a la intemperie. En asentamientos. En lugares de muy difícil acceso mientras bajaban a la ciudad a por provisiones. Algunos de ellos, en la playa de El Trampolín, convertida en una barriada llena de tiendas de campaña y en el lugar en el que vivían. En el que sobrevivían.

Otro choque político más

Entre esas miles de personas que restan en la ciudad autónoma hay niños y niñas. Menores no acompañados que, como lo adultos, viven a la intemperie esperando una solución. Esperando que pase algo mientras la clase política en España continúa con su particular día a día. Con esa tensión constante existente entre el PSOE y el PP con el añadido de Vox. De una formación de ultraderecha que está en varios Gobiernos de los 'populares' y que ya rompió con ellos tras la crisis migratoria de Canarias.

Tras ese reparto de menores migrantes al que, por ley, están obligadas las comunidades autónomas. Comunidades como Extremadura, Aragón y Castilla y León, ausentes en la Conferencia Sectorial de Juventud e Infancia donde se aprobó la ayuda de 25 millones de euros para la ciudad. El 'sí' fue unánime entre las autonomías que estuvieron en tal reunión.

Policías durante una manifestación para protestar por la situación provocada por su llegada masiva, a 27 de agosto de 2026, en Ceuta (España). Policías durante una manifestación para protestar por la situación provocada por su llegada masiva, a 27 de agosto de 2026, en Ceuta (España). EP

El choque político fue y es total. El choque entre 'populares' y socialistas. El de dos partidos enfrentados por Ceuta. El de comparecencias en el Senado que no se hicieron. El de hasta ocho ministros compareciendo en el Congreso por la crisis e incluso dando versiones, como Fernando Grande-Marlaska y Margarita Robles, contradictorias sobre si el CNI sabía o si no sabía, sobre si informó o si no informó, de lo que estaba por llegar el 30 de julio.

¿Por qué el 15 de agosto sí?

De algo que habría permitido montar un operativo como el del día 15 de agosto. Como el de una fecha en la que en redes se movió la idea de otro nuevo paso masivo a España. Entonces sí, Marruecos puso en marcha un dispositivo en el que las fuerzas del orden africadas impidieron el paso a centenares de personas a España. La pregunta, por tanto, es por qué el día 15 sí pero el día 30 no.

Porque desde Marruecos no son pocas las voces que insisten en hablar de Ceuta y de Melilla. No son pocos los que han cuestionado la soberanía española en ambas ciudades. Es el caso de, por ejemplo, su ministro de Justicia. Abdellatif Ouahbi, en la televisión pública marroquí, pidió incluso un "espacio de diálogo" con España "para encontrar una solución definitiva" al estatus de ambos territorios.

"No es posible guardar silencio al respecto, ni por el bien del futuro ni por el bien del presente", afirmó.

Tales palabras fueron respondidas por el Gobierno. Según recogieron fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores, la cartera de José Manuel Albares rechazó "tajantemente" cualquier "planteamiento distinto respecto a Ceuta y Melilla": "Son parte del territorio de la UE".

La tensión política, además, se ha producido en el propio Gobierno. Entre PSOE y la formación Sumar. En Izquierda Unida, Enrique Santiago, su portavoz en el Congreso, ha criticado la "poca dureza" socialista con el país africano: "Son los responsables. Es evidente".

La violencia sube

Mientras, en Ceuta todo se ha recrudecido. La ciudad se ha convertido en una olla a presión donde varios manifestantes han bloqueado el paso de ayuda humanitaria e incluso han quemado las tiendas de campaña donde dormían los migrantes en Playa Benítez y no llegaron a El Trampolín por la actuación de las fuerzas de seguridad.

"Los violentos no nos representan", dijo el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, que ha rechazado "con total rotundidad" cualquier forma de violencia y ha asegurado que quienes protagonizan estos incidentes "no representan" a los ceutíes. "Los violentos no nos representan, pretenden dividirnos y perjudican la imagen de nuestra ciudad", ha señalado.

La violencia ha llegado también contra el Ejército. Contra una fuerzas armadas que han sido atacadas y emboscadas. Que han recibido pedradas de un grupo de migrantes. Y también ha llegado contra los propios medios de comunicación, como las agresiones sufridas por Juanjo Cuéllar, periodista de laSexta.

Un vehículo militar patrulla por la playa del Trampolín de Ceuta en labores preventivas Un vehículo militar patrulla por la playa del Trampolín de Ceuta en labores preventivasAgencia EFE

Torres, a cargo del mando único

Desde el Gobierno, la vuelta al trabajo ha sido más bien intensa. Pedro Sánchez, tras unas vacaciones en Lanzarote que pausó durante el día en que visitó Ceuta, ha puesto un mando único para los asuntos que tienen que ver con la crisis migratoria en la ciudad pasadas tres semanas del 30 de julio liderado por Ángel Víctor Torres.

En el Congreso, ministros como Robles, Marlaska, Bolaños, Albares, Saiz y García han pasado ya por la Cámara Baja. La titular de Sanidad, en una entrevista en 'elDiario.es', puso un plazo de "dos a tres semanas" para el realojo de los migrantes que siguen en Ceuta.

"Espero que pueda estar resuelto en dos o tres semanas y que tengan techo, agua, condiciones dignas y protección de los derechos básicos", ha afirmado, haciendo especial hincapié en la importancia de tal asunto: "Sin realojos no hay nada de lo demás".

Mónica García
Mónica García fecha en "dos o tres semanas" el realojo de todos los migrantes en Ceuta: "Sin eso no hay nada de lo demás"

Así habla de los lugares habilitados por el Gobierno para que los migrantes tengan un lugar donde dormir. Es el caso de Loma Margarita y Loma Colmenar, que sirven para dar cobijo a cerca de 1.500 personas mientras se trabaja para habilitar más espacios sin que deje de persistir el clima de tensión política. "Cuando en 2021 se realojaron de forma temporal a 8.000 personas, la ciudad cedió unos espacios que ahora niega", expuso Mónica García, que afirma que los líderes ceutíes "jugaron con la carta de la expulsión".

Tensión España - Italia

Así está todo un mes después de que diera inicio una crisis que puede alargarse en el tiempo. Una en la que, además, Italia ha cerrado el espacio Schengen con España y España ha hecho lo propio con Italia como respuesta. Donde Europa ha insistido e insiste con que todos los migrantes que entraron ilegalmente sean devueltos a sus países de origen y donde, también, han confirmado que están trabajando para mandar apoyo Frontex y Europol para agilizar las gestiones pertinentes.

Ceuta, mientras tanto, sigue lejos, lejísimos, de esa normalidad que tanto ansían. De ese día a día que tenían y en el que vivían hasta un 30 de julio que supuso un antes y un después. Un mes ha pasado. Un mes de una crisis que preocupa por su pasado, por su presente y por su futuro.

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