Hay 400.000 personas llamadas a votar
Islandia decide una década después si reanudar o no el proceso de adhesión a la UE: el sector pesquero, clave
Los detalles Las encuestas prevén una votación muy reñida con el 'sí' y el 'no' prácticamente empatados. El motivo, que entrar en la UE podría suponer ceder parte de la pesca a Bruselas, siendo tal actividad el 40% de la economía del país.

Resumen IA supervisado
Casi 400.000 islandeses votan para decidir si el país reanuda el proceso de adhesión a la Unión Europea, con el 'sí' liderando ligeramente. La adhesión suscita dudas, especialmente en el sector pesquero, que representa el 40% de la economía de Islandia. Las negociaciones iniciadas en 2010 se detuvieron por conflictos con la pesca, ya que unirse a la UE podría implicar ceder control a Bruselas. La primera ministra Frostadóttir y el ministro de Economía Kristófersson defienden la adhesión, buscando concesiones para la pesca y beneficios económicos. El gobierno busca proteger su sector pesquero y teme interferencias externas en el referéndum. laSexta como tu medio de referencia en Google para más información.
* Resumen supervisado por periodistas.
Casi 400.000 islandeses están llamados a votar para decidir si el país reanuda, más de una década después, el proceso de adhesión a la Unión Europea en un referéndum igualadísimo en el que los partidarios del 'sí' ganan por una ligerísima mayoría. Un sector importante de la población ha expresado su rechazo al proceso por las incógnitas que suscita la adhesión al sector pesquero, que representa un 40% de la economía del país.
Las conversaciones para la adhesión islandesa a la UE comenzaron en 2010 para dejarlas aparcadas tres años después por las fricciones con el sector de la pesca. El motivo, que entrar en la Unión Europea podría suponer ceder parte del control del sector a Bruselas, algo sobre lo que ha avisado Gudrún Hafsteinsdóttir, líder de la oposición islandesa.
La primera ministra Kristrún Frostadóttir y, sobre todo, el liberal ministro de Economía Dadi Már Kristófersson, impulsor del referéndum, han defendido la adhesión explicando a la población que podrían lograr concesiones para el sector pesquero desde Bruselas. Además, han argumentado que adoptar el euro podría suponer un beneficio significativo para las empresas del país.
Además, ven al país nórdico en una posición mucho más fuerte que hace 20 años, cuando la crisis económica terminó por descarrilar las negociaciones europeas.
En cuanto a Bruselas, ha celebrado la mera opción de que Islandia se sume al bloque comunitario en un proceso de adhesión que sería relativamente rápido. "El país ya es parte del mercado único", ha dicho Marta Kos, comisaria de Ampliación de la UE.
Las encuestas, igualadísimas
La votación, eso sí, se prevé que sea igualada. Casi la mitad de los consultados sigue sin estar convencido de la adhesión y, según apunta una encuesta de Maskina publicada por el periódico 'Visir', cerca del 49% de la gente no ve con buenos ojos estar en la UE.
Frente a la negativa, el Gobierno islandés ha insistido que tiene la intención de acorazar el sector pesquero frente a la política común europea. Su objetivo es declarar la zona marítima que rodea el país como una zona especial de gestión pesquera bajo el control de Reikiavik.
Además, el Gobierno quiere consolidar sus restricciones, ahora mismo en vigor a nivel nacional, a la inversión extranjera en la pesca islandesa, incluidas disposiciones sobre los vínculos económicos entre los operadores de buques y las plantas procesadoras en los puertos.
De momento, y aunque sería necesario otro referéndum más si Bruselas y Reikiavik culminan con éxito las negociaciones de adhesión, la primera ministra Frostadóttir ve la votación como un momento crucial para la relación con Europa y una negativa simplemente finiquitaría cualquier tipo de aspiración al respecto. "El pueblo tendrá la última palabra", dijo en mayo.
Piden un referéndum "sin interferencias"
Una decisión final que, espera el Gobierno, ha de ocurrir sin "interferencias" porque la ministra de Exteriores de Islandia, Thorgerdur Katrín Gunnarsdóttir, que ha avisado de que grupos tanto dentro como de fuera del país tratan de "sembrar miedo" de cara al referéndum.
El país entero, avisó, está siendo diana de desinformación y una retórica tomada "del manual de Nigel Farage y Reform", en referencia a que Islandia se enfrenta a un "momento Brexit", sobre la injerencia extranjera para tratar de decantar la consulta.
En este sentido, ha advertido de que la votación pueda ser objetivo de "actores que buscan influir de manera negativa en el debate público". "La interferencia extranjera y la propagación de desinformación podrían terminar afectando el resultado, ha afirmado la ministra de Exteriores islandesa.