De carcajada en carcajada
De la crisis de 2008 a miles de pelotazos inmobiliarios: así se han hecho los fondos buitre con el mercado de la vivienda en España
Los detalles Blackstone, con 20.000 viviendas, es el mayor tenedor de España, y se ha hecho con miles de propiedades que en origen eran públicas.

Resumen IA supervisado
Los fondos buitre han incrementado su presencia en el mercado inmobiliario desde la crisis financiera de 2008, sin que ninguna ley o gobierno haya logrado detenerlos. Blackstone es el mayor propietario en España, con casi 20.000 viviendas, principalmente en Madrid. En Manilva, compraron pisos por 14.000 euros y los vendieron por 250.000, resultando en el desahucio de 62 familias. Fidere adquirió 1.860 viviendas públicas en Madrid a precios bajos y las revendió a precios exorbitantes. Recientemente, una propuesta para limitar estas compras no prosperó en el Congreso debido a la abstención del PSOE. Mientras tanto, el acceso a la vivienda propia disminuye un 22%.
* Resumen supervisado por periodistas.
Los fondos buitre acaparan cada vez una mayor porción del mercado inmobiliario. En 2008, con el estallido de la crisis financiera, comenzaron a hacerse con miles de viviendas, y desde entonces, ningún Gobierno ni ninguna ley les ha frenado.
El de Blackstone es es el mejor ejemplo. Este fondo buitre es el mayor propietario de España, con casi 20.000 viviendas, la mayor parte de ellas en Madrid. Sin embargo, sus prácticas las sufren vecinos de todas partes de España.
En Manilva (Málaga), esta compañía compró un bloque de viviendas. De media, pagaron 14.000 euros por piso, y los vendieron por 250.000. Fue un negocio millonario para ellos y una ruina para los vecinos. En total, 62 familias fueron desahuciadas.
Pero aún más escandaloso es el negocio que algunos fondos hacen con la vivienda pública. Fidere compró 1.860 casas en 2012 por todo Madrid. Lo hizo en barrios de renta media y baja, como Carabanchel, Arganzuela, Vallecas o Villaverde. Compró cada propiedad por 69.000 euros y acabó vendiéndolas por 630.000. Se trataba de viviendas propiedad del Ayuntamiento de Madrid malvendidas por Ana Botella.
Hasta ahora, ningún Gobierno les ha frenado. Hace una semana, el Congreso votó una propuesta de Sumar para impedir que los fondos compren viviendas. Sin embargo, no salió adelante en una votación en la que el PSOE se abstuvo.
La consecuencia la pagan los vecinos. Mientras los grandes tenedores cuadruplican su patrimonio, cae un 22% los hogares con una vivienda propia.