Caso Plus Ultra
Zapatero asegura al juez que las joyas más valiosas fueron un regalo del rey de Arabia Saudí en 2007
Los detalles La defensa del expresidente del Gobierno cree que la valoración realizada por Ansorena es "indudablemente muy superior al valor real de las piezas y pide una comisión rogatoria a Arabia Saudí para comprobar la validez de la documentación que pueda presentar.

Resumen IA supervisado
José Luis Rodríguez Zapatero ha presentado un escrito al juez José Luis Calama, encargado del caso Plus Ultra en la Audiencia Nacional, afirmando que algunas joyas halladas en su despacho son un "obsequio" de Arabia Saudí. La defensa del expresidente asegura que fueron regalos del rey Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud durante su estancia en La Moncloa. Zapatero solicita una comisión rogatoria para verificar la documentación. El escrito detalla que, de las 67 joyas, 12 son de interés en el caso, mientras que el resto pertenecen al ámbito familiar. La defensa cuestiona la valoración de Ansorena, señalando que no refleja el valor real de las piezas en 2007.
* Resumen supervisado por periodistas.
José Luis Rodríguez Zapatero ha presentado un escrito al juez José Luis Calama, que instruye el caso Plus Ultra en la Audiencia Nacional, en el que asegura que varias de las joyas encontradas durante el registro a su despacho del pasado mes de mayo fueron un "obsequio" de Arabia Saudí.
En el escrito, al que ha tenido acceso laSexta, la defensa del expresidente del Gobierno que las joyas son un regalo del rey Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud, fallecido en 2015, unas joyas que le hizo llegar cuando vivía en el Palacio de La Moncloa.
Zapatero también pide una comisión rogatoria a Arabia Saudí para comprobar la validez de la documentación que pueda presentar, así como ampliar algún tipo de información que crean que no quede esclarecida con esta documentación.
Más allá de esas 12 joyas a las que se refiere este escrito, el escrito explica que el resto de joyas han "entrado en el ámbito de disposición de Zapatero y de su núcleo familiar". Algunas "proceden de antepasados y recuerdos de familia y forman parte del ajuar familiar". En total hay 67 joyas, de las cuales 11 han sido consideradas sin valor y 25 de ellas "ni siquiera llegan a la estimación como valor de mercado de 1.000 euros".

En definitiva, añaden, el valor conjunto del resto de las piezas intervenidas "alcanza solamente alrededor del 6,8% del total estimado". "En todo caso, todos estos objetos se encuentran en poder de mi representado desde hace muchos años, y su significación a los efectos de esta causa debe considerarse de todo punto irrelevante", añade la defensa en el escrito.
La defensa del expresidente del Gobierno cree que la valoración realizada por Ansorena en su informe es "indudablemente muy superior al valor real de las piezas", un informe que define, aseguran, el valor que atribuye a las joyas como "valor de mercado de reposición, correspondiente al valor de una joya en el mercado primario en junio de 2026, impuestos incluidos".
"En consecuencia, la estimación ofrecida por la casa Ansorena no determina ni permite establecer cuál era el valor de las piezas 19 años antes, en junio de 2007", agregan.
Las tres grietas de esta versión
La versión que ha dado la defensa de Zapatero sobre el origen de las joyas más valiosas de esa caja fuerte en su despacho cuenta con varias grietas. La primera es que se sabe que, durante la visita del rey Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud, Zapatero entregó a Patrimonio Nacional dos relojes con esmeraldas verdes con los que el saudí le obsequió. Esto implicaría que hubo regalos que devolvió y otros que se quedó.
Hay otra grieta notable en el discurso del portavoz del expresidente del Gobierno, Luis Arroyo, que negó en público que las joyas fueran de Arabia Saudí, algo que también negaron desde su entorno.

En caso de que realmente fuera un regalo del rey saudí, su visita tuvo lugar en 2007, dos años después de que Zapatero aprobara el Código de Buen Gobierno. En 2005, su Gobierno aprobó el Código de Buen Gobierno de los miembros del Ejecutivo, un conjunto de normas éticas que, entre otras cuestiones, prohibía aceptar regalos que pudieran comprometer la independencia de los cargos públicos y obligaba a declarar de forma exhaustiva el patrimonio personal.
La transparencia de altos cargos fue uno de los ganchos de Zapatero para ganar las elecciones en 2004. Ya presidente, en 2005, el Gobierno socialista aprobó este código apoyando "toda la transparencia y toda la eficacia".
Este código ético, que no llegó a ser ley, era cuestionado por la oposición. Por su parte, Mariano Rajoy preguntó al socialista: "¿Va a cumplir usted el anuncio del Código de Buen Gobierno?". A lo que Zapatero contundente contestaba: "Este gobierno practica el buen gobierno, el Código del Buen Gobierno y además es un Gobierno responsable y serio".