Denuncias desde 2025
Vito Quiles y Bertrand Ndongo, fuera del Congreso: la Mesa suspende de forma "cautelar e indefinida" la acreditación a los agitadores ultra
Los detalles La presidenta de la Mesa, Francisca Armengol, ha tomado esta decisión debido al crecimiento "casi exponencial" de las denuncias contra ellos y el "aumento de la gravedad" de los hechos denunciados.

La Mesa del Congreso de los Diputados ha suspendido de manera "cautelar e indefinida" la acreditación de los pseudoperiodistas Vito Quiles y Bertran Ndongo. La presidenta del órgano de gobierno de la Cámara Baja, Francina Armengol, ha tomado esta decisión debido al crecimiento "casi exponencial" de las denuncias contra ellos.
Vito Quiles acumula ocho expedientes y Ndongo tres por denuncias presentadas a instancias del PSOE, Sumar, Podemos y de la Asociación de Periodistas Parlamentarios desde 2025, por comportamientos como grabar en lugares no permitidos o interrumpir ruedas de prensa.
Fuentes de la Mesa han indicado a laSexta que se ha tomado esta decisión "después de que en las últimas semanas haya habido un crecimiento casi exponencial de las denuncias contra ambos y un aumento de la gravedad de los hechos denunciados".
"Tan solo en su reunión de hoy, la Mesa ha tenido que tramitar cuatro informes emitidos por el Consejo Consultivo de Comunicación, formado por funcionarios, políticos y periodistas, por episodios de intolerable nivel de violencia verbal, e incluso de ataques físicos a diputadas de esta Cámara", esgrimen estas fuentes.
Consideran además que "este desprecio por la libertad de expresión de las diputadas (...) constituye una verdadera amenaza al funcionamiento del Congreso y un ataque al Estado social y democrático de Derecho que establece nuestra Constitución".
Aplica así el artículo 56.2. del Reglamento del Congreso, al considerar que con ello se puede aplicar una suspensión cautelar que protege los intereses de derechos de los diputados y la prensa "ante la reiteración de los altercados y en favor de la convivencia".
Las denuncias en tramitación
Este miércoles estaba prevista la votación del informe del letrado que ha instruido los expedientes de los dos agitadores, aunque finalmente Armengol ha tomado la decisión de sancionarles para no dilatar más los plazos, ya que algunas de las denuncias son de hace más de un año. Es decir, que se trata de procedimientos paralelos.
Fuentes parlamentarias aseguran que es una decisión de Presidencia que tiene el aval de los letrados de la Cámara.
Entre los expedientes a tramitar estaban dos de Vito Quiles por grabar con su teléfono móvil a Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero a la salida de sendos actos en lugares solo permitidos para cámaras de televisión con acreditación de "técnico".
Vito Quiles tiene acreditación de "redactor", por lo que no podía grabar en esos lugares, una actuación que, según el artículo 98 del reglamento, está catalogada como "grave". En este sentido, el artículo 7 indica que "las infracciones graves se sancionarán con una suspensión de la credencial de entre 11 días y tres meses".
Por su parte, el letrado también ha instruido uno de los expedientes abiertos contra Bertrand Ndongo por interrumpir la rueda de prensa de Verónica Barbero en noviembre de 2025.
Según el reglamento, "obstruir o interrumpir el orden de las ruedas de prensa o demás encuentros de los miembros de la Cámara con los representantes de los medios de comunicación" también es considerada una infracción grave que conlleva la suspensión de credencial entre 11 días y tres meses.
Otros expedientes abiertos
Entre las otras denuncias abiertas contra Vito Quiles y pendientes de resolución están la interrupción el diez de febrero de una rueda de prensa de Ione Belarra o la interrupción a Patxi López el 26 de marzo. También haber grabado el despacho de una diputada del PP, o al presidente Pedro Sánchez durante un descanso del pleno del 25 de marzo en un lugar en el que no está permitido.
En lo que respecta a Ndongo, hace solo una semana llamó "idiota" en la sala de prensa a la diputada de Sumar Aina Vidal, un comportamiento bochornoso y muy lejano del que se espera de cualquier profesional que cubra información parlamentaria.