Isabel Díaz Ayuso ha anunciado que ofrecerá el nuevo Hospital Enfermera Isabel Zendal de Valdebebas como almacén "principal" de la vacuna contra el coronavirus que llegue a España.

Así lo ha indicado este jueves durante el Pleno de la Asamblea de Madrid, donde ha defendido que, de esta manera, podrá ser guardada en "condiciones óptimas" y cerca del aeropuerto de Barajas.

"Vamos a ofrecer el Zendal como almacén principal de la vacuna que venga a España, de manera que pueda estar cerca del aeropuerto en unas condiciones óptimas y de esta manera seguir ayudando a compartir la pandemia", ha afirmado durante su réplica a la intervención del diputado de Más Madrid Pablo Perpinyà.

La construcción de este controvertido centro sanitario, que la Comunidad de Madrid prevé abrir "de manera progresiva", ha estado envuelta en una gran polémica, especialmente por la cuestión de dónde procederá su personal sanitario.

La Consejería madrileña de Sanidad prevé nutrir este hospital de trabajadores a través de un proceso de adscripción voluntaria de profesionales de la sanidad madrileña y, en caso de que no exista un número suficiente de voluntarios, mediante adscripción directa de los trabajadores contratados este año para hacer frente a la pandemia.

Este martes, sanitarios madrileños protestaban frente a la Consejería por el traslado de personal al nuevo hospital, manifestaciones que se repetían este jueves ante varios hospitales de la región.

La dirigente del PP asimismo ha anunciado otras medidas durante el Pleno de este jueves, como un nuevo estudio serológico en residencias y centros sanitarios, más test rápidos o la implementación del rastreo virtual.

La compleja logística de la vacuna

La presidenta madrileña ha hecho este anuncio la misma semana en que la farmacéutica Pfizer ha anunciado una eficacia de su vacuna superior al 90%. Si finalmente fuera esta la vacuna que llegue a nuestro país -el ministro Salvador Illa estimaba que podrían llegar 20 millones de dosis a finales de año o principios de 2021- su distribución y almacenamiento entrañaría cierta complejidad logística.

Y es que la vacuna desarrollada por el laboratorio estadounidense y la empresa alemana BioNTech debe conservarse a 80 grados bajo cero, si bien posteriormente se puede refrigerar a temperaturas de entre 2 t 8 grados para su traslado a los centros de salud.