Trump y sus bulos

Trump vuelve a agitar el fantasma del fraude electoral: señala a China y desclasifica información sobre las elecciones de 2020

¿Por qué es importante? A cuatro meses de las 'midterms', Trump ha divulgado información que, según el mandatario, prueba que el sistema electoral estadounidense "está peligrosamente expuesto, a niveles inimaginables, a ataques informáticos, explotación e interferencia extranjera".

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante su discurso El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante su discursoReuters
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a una de sus viejas guerras domésticas mientras la guerra en Irán se recrudece y se enquista. El mandatario se ha dirigido a la nación para volver a hablar de las elecciones presidenciales de 2020, las que perdió contra Joe Biden, en las que denuncia que hubo una notable "interferencia extranjera", señalando especialmente a China.

Trump ha desclasificado información "crítica" de inteligencia que vincularía a China con "ataques informáticos" y que revela, dice, "vulnerabilidades alarmantes en nuestra infraestructura electoral". Según Trump, el sistema electoral estadounidense "está peligrosamente expuesto, a niveles inimaginables, a ataques informáticos, explotación e interferencia extranjera".

Cabe recordar que la evaluación llevada a cabo por la inteligencia estadounidense no encontró evidencia de que Pekín afectara las elecciones de 2020. En su discurso, de 25 minutos, instó a los republicanos a aprobar una legislación que imponga nuevos requisitos de identificación de votantes y ciudadanía, a pesar de las notables evidencias que dejan claro que el fraude electoral en las elecciones estadounidenses es poco común.

Muchos de los documentos clasificados parecían mostrar lo contrario a lo que decía Trump o no estaban relacionados en absoluto con la infraestructura electoral estadounidense. Según el mandatario, la información mostraba que China había adquirido ilícitamente 220 millones de dólares estadounidenses, archivos de votantes, incluyendo nombres, direcciones y otros datos, acusando a la inteligencia estadounidense de suprimir deliberadamente información sobre el alcance de las actividades de China.

La realidad detrás de la desinformación de Trump es esta: una evaluación de inteligencia estadounidense desclasificada de 2021 no encontró indicios de que ningún actor extranjero intentara o lograra alterar "ningún aspecto técnico" de las elecciones presidenciales de 2020, incluyendo registros de votantes, papeletas, recuentos o resultados. La evaluación fue encabezada por John Ratcliffe, entonces director de inteligencia nacional de Trump y ahora director de la CIA.

Lo que sí recogía ese informe es que China había llevado a cabo un esfuerzo, que se remonta al menos a 2008, para recopilar información sobre votantes estadounidenses, opinión pública, partidos políticos, candidatos y altos funcionarios del gobierno, probablemente con el objetivo de utilizarla para predecir los resultados electorales.

La agencia Reuters, que cita a dos personas familiarizadas con la materia, aseguran que los datos de votantes estadounidenses obtenidos por China no eran confidenciales —los archivos de votantes son adquiridos habitualmente por consultores políticos— y no podían ser manipulados.

El discurso de Trump llega en un momento en el que su índice de popularidad está bajo mínimos y el futuro de los republicanos en las 'midterms' que se celebran en cuatro meses está más en duda que nunca. Junto a este mensaje, Trump alardeó de estar "ganando a lo grande" en Irán, de haber llevado a cabo recortes de impuestos y de su política migratoria, con ICE actuando a sus anchas.

No es la primera vez

Trump ha pasado años sembrando dudas sobre los resultados electorales, afirmando falsamente que su derrota ante el demócrata Joe Biden en 2020 fue fraudulenta. También ha difundido otras afirmaciones falsas, como que el voto por correo está plagado de fraude, que las máquinas de votación no son fiables y que el voto de personas no ciudadanas está muy extendido. Numerosos tribunales y recuentos de votos no han encontrado pruebas de fraude a gran escala en las elecciones de 2020.

Trump declaró el jueves que su administración había descubierto pruebas de que más de 275.000 personas no ciudadanas se habían registrado para votar en tan solo cuatro estados, pero no quedó claro cuántos habían votado realmente.

En algunos casos anteriores, los sistemas destinados a verificar la ciudadanía han identificado erróneamente a algunos ciudadanos estadounidenses naturalizados como no ciudadanos. Diversos estudios han demostrado que es extremadamente raro que personas no ciudadanas voten.

Trump también afirmó que los documentos recientemente desclasificados revelarían graves deficiencias en la seguridad electoral. Sin embargo, muchos de ellos parecían contradecir dicha afirmación o no guardaban relación con la infraestructura electoral estadounidense, como los siguientes casos:

  • Un documento de la CIA, elaborado el mes pasado, se refería a las elecciones de Venezuela, no de Estados Unidos.
  • Otro documento recoge la siguiente afirmación: "Consideramos que los sistemas de recuento de votos serían difíciles de manipular a una escala lo suficientemente amplia como para comprometer los resultados electorales".
  • Un tercer documento, elaborado por la CIA, detallaba los esfuerzos de espías chinos para atacar la campaña de Biden y señalaba que Pekín "actualmente no tiene intención de interferir de forma encubierta para intentar influir en el resultado de las elecciones", aunque indicaba que China podría decidir hacerlo más adelante.

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