Final del Mundial de Fútbol
En el Mundial, Israel va con Argentina: de la relación entre Milei y Netanyahu al peso de la comunidad judía más grande de Latinoamérica
Los detalles El país latinoamericano e Israel están unidos en este Mundial de fútbol que se cierra con una final entre Argentina y España. Históricamente, en Argentina vive una gran comunidad de 200.000 judíos que ha llevado a una buena relación entre sus líderes de ultraderecha.

Resumen IA supervisado
La selección española de fútbol ha llegado a Nueva York para disputar la final de la Copa del Mundo contra Argentina este domingo 19 de julio de 2026 en el MetLife Stadium, Nueva Jersey. España, liderada por Luis de la Fuente, busca su segunda estrella tras la victoria de 2010. Argentina cuenta con un apoyo especial de Israel, debido a la estrecha relación entre ambos países, fortalecida por la gran comunidad judía en Argentina. La conexión entre Israel y Argentina se refleja en el respaldo a la selección argentina, con celebraciones en Tel Aviv tras su victoria sobre Inglaterra. La relación política también es fuerte, con elogios mutuos entre Benjamin Netanyahu y Javier Milei, destacando la implementación de vuelos directos entre ambos países.
* Resumen supervisado por periodistas.
La selección española de fútbol ha llegado en la tarde de este jueves a Nueva York. De hecho, les hemos podido ver llegando al hotel de concentración entre aplausos y gritos, donde dormirán hasta la final de la Copa del Mundo, del domingo, contra Argentina. Una final en la que Argentina tiene un apoyo especial: el de Israel.
España jugará este domingo 19 de julio de 2026 en el MetLife Stadium, de Nueva Jersey, a escasos kilómetros de la Gran Manzana. Los de Luis de la Fuente buscan hacer historia y poder bordar la segunda estrella en la camiseta. Quieren repetir la gloria vivida en 2010, pero para ello, tienen que superar a Argentina.
El país latinoamericano tiene un gran lazo de unión con Israel debido a la gran comunidad judía que vive en Argentina. Una unión que se ve reflejada en este mundial. De hecho, nada más ganar Argentina a la selección de Inglaterra, las calles de Tel Aviv explotaron en alegría y celebraciones. "Quien no salte es un inglés", cantaban los israelíes.
Porque la albiceleste tiene el apoyo de Israel. Entre saltos, cánticos y banderas de ambos países, miles de israelíes han apoyado al equipo de Messi, al mismo que van a vitorear en la final del mundial de fútbol contra España.
Desde los sectores más ultras del sionismo, hasta han rezado por el triunfo argentino. Entre ellos, el ministro ultra Ben Gvir, que ha publicado en sus redes sociales: "¿De verdad les tengo que explicar por qué rezo con todo mi corazón para que la selección de Argentina gane esta noche y se meta en la final?".
La relación entre Benjamin y Netanyahu
Es toda una relación afianzada la que comparten los dos países y no solo en el fútbol. Benjamin Netanyahu ha alabado en varias ocasiones al polémico y también ultra presidente argentino, Javier Milei. "Mi Javier. Alguien a quien admiro, un gran líder, un gran líder económico y un gran líder mundial", ha dicho 'Bibi' sobre el de la motosierra.
Por su parte, Milei siempre ha mostrado su agrado con respecto a la guerra de Israel en Irán y su genocidio en la Franja de Gaza. "Decenas de ciudadanos israelíes y del mundo, incluyendo argentinos, siguen secuestrados en condiciones inhumanas por la asociación asesina de Hamás", ha dicho Milei hace no demasiado.
Porque Javier Milei no lo oculta, es claramente proisraelí. Tanta es la relación, que han implementado incluso vuelos directos entre ambos países. En abril, Netanyahu anunció: "No estamos acortando la distancia entre Buenos Aires y Jerusalén, pero estamos acortando el tiempo de viaje".
Sin ser judío, el líder argentino tuvo entre sus primeros viajes Jerusalén y el Muro de las Lamentaciones, fortaleciendo, una vez más, la buena relación entre ambos. Más allá de la sintonía política actual, la realidad es que en Argentina hay una importante comunidad judía, de más de 250.000 personas. La más extensa en Latinoamérica.
Con un fuerte intercambio cultural entre ambos países, son muchos los que han vivido el pase a la final como si fuera el de la propia selección israelí.