Elecciones de medio mandato
Trump llega al cierre de campaña de las 'midterms' con una posible debacle electoral e Irán de fondo
Entre líneas La popularidad del republicano está en mínimos por el alto coste de la vida, agudizado por la guerra contra Teherán. Sin embargo, ha decidido centrar su discurso de cierre de campaña en las reformas hechas en Washington, incluyendo el polémico estanque reflectante.
Donald Trump cierra la campaña republicana de las 'midterms' en Washington.Resumen IA supervisado
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cerró la campaña de las elecciones de medio mandato defendiendo sus reformas en Washington, mientras los republicanos arriesgan su mayoría en el Congreso en medio del descontento por el coste de vida y la guerra en Irán. Trump destacó sus obras en la capital, como la polémica restauración del Monumento a Lincoln, y planteó dudas sobre retomar ataques contra Irán, sugiriendo un posible acuerdo. Las encuestas indican una victoria demócrata en la Cámara de Representantes y posiblemente en el Senado, convirtiendo los comicios en un plebiscito sobre su gestión. Su popularidad ha caído al 32%, y ha prometido 5.000 dólares a cada ciudadano si su partido mantiene el control del Congreso.
* Resumen supervisado por periodistas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cerró este lunes la campaña de las elecciones de medio mandato del martes con una peculiar defensa de sus obras y reformas en Washington, mientras los republicanos se juegan su mayoría en el Congreso ante el descontento ciudadano por el coste de vida, agudizado por la guerra en Irán.
El republicano pronunció su último discurso antes de la apertura de las urnas frente al estanque del Monumento a Abraham Lincoln, cuya restauración generó este año polémica por sus sobrecostos y fallos.
Con una gorra con las siglas "USA", Trump dedicó buena parte de su intervención a defender sus reformas para hacer de la capital un lugar "bello y seguro de nuevo", al dar cierta razón a quienes le reprochan haber dedicado más tiempo a remodelar la Casa Blanca que a resolver los problemas reales de los ciudadanos.
"A pesar de todo, el estanque reflectante está mejor de lo que ha estado nunca. Es una obra de arte", afirmó el mandatario, que incluso bromeó con la posibilidad de rebautizarlo con su nombre. La reparación del estanque, pintado de azul en primavera, costó diez veces más de lo presupuestado y tras su reapertura, la alberca sufrió un grave problema de algas que la Casa Blanca atribuyó, sin pruebas, a un sabotaje.
Irán como telón de fondo
El entusiasmo del presidente por sus obras no parece conectar con las preocupaciones de los ciudadanos, descontentos por el elevado coste de la vida, el encarecimiento de la gasolina por la impopular guerra con Irán y la controvertida política de deportaciones.
A este respecto, Trump planteó dudas sobre si ejecutará la amenaza de reanudar los ataques militares contra Irán cuando pasen los comicios y señaló que es posible alcanzar un acuerdo con Teherán.
En las últimas semanas, había insinuado la posibilidad de retomar los ataques, pero en su mitin de Washington dio a entender que podría haber cambiado de opinión. Insistió en que la República Islámica quiere llegar a un acuerdo "lo antes posible", afirmando que "podría ocurrir". Además, cuando los periodistas le preguntaron en Washington si está considerando atacar, respondió que "no".
Trump reiteró su exigencia fundamental: que Irán no posea armas nucleares. "No vamos a permitir, bajo ninguna circunstancia, que Irán tenga un arma nuclear; ellos lo saben bien. Lo han entendido perfectamente, e incluso lo han manifestado recientemente", afirmó Trump.
Asimismo, insistió en que la operación no constituye propiamente una guerra, dado que "apenas ha habido combates" recientemente, tras los contundentes ataques lanzados hace meses en los que murieron varios líderes iraníes. "Eliminamos a sus líderes —tanto a los de primer nivel como a los de segundo nivel—, y ellos nos han pedido, por favor, que dejemos de hacerlo; y así lo haremos", esgrimió.
Un plebiscito sobre Trump
Las encuestas apuntan a una clara victoria de la oposición demócrata en la Cámara de Representantes y a un posible triunfo también en el Senado.
Trump escogió el estanque en mención para cerrar la campaña tras una frenética gira por el país en la que, a sus 80 años, ha liderado más de una veintena de mítines, principalmente en bastiones republicanos que, según los sondeos, se inclinan ahora por los demócratas. Aunque su nombre no figura en las papeletas, los comicios legislativos son, en la práctica, un plebiscito sobre su gestión, y él mismo se ha volcado en la campaña para intentar movilizar a las bases del movimiento MAGA.
Su popularidad, sin embargo, ha caído durante la campaña a mínimos cercanos a un 32%, una tendencia que ha tratado de revertir con la polémica promesa de entregar 5.000 dólares a cada ciudadano si su partido conserva el control del Congreso.
La más reciente encuesta publicada por 'The New York Times' apunta a una ola azul demócrata, con victorias de la oposición en Míchigan, Texas, Maine, Ohio, Kansas y Alaska, un resultado que supondría arrebatar a los republicanos el control del Senado.
En su último discurso, Trump también reservó espacio para los ataques a sus adversarios: "Como saben, este es el último día antes de las elecciones de mitad de mandato, las más importantes, creo, de nuestra vida. El Partido Demócrata ha nominado a los candidatos más radicales y peligrosos en la historia de Estados Unidos", declaró.
El mandatario llegó a afirmar que la oposición cuenta con "yihadistas", en una acusación infundada contra el candidato demócrata al Senado por Míchigan, Abdul El-Sayed, quien, de ganar, se convertiría en el primer senador musulmán del país.