Autobombo 'trumpista'
Billetes, monedas y un pasaporte con su cara: Trump convierte los 250 años de la independencia de EEUU en una fiesta para sí mismo
¿Qué ha pasado? En un día clave en la historia de EEUU, el republicano ha hecho un mitin político en el que ha advertido del peligro de los comunistas y presumido de haberle dado "una paliza a Irán".

Resumen IA supervisado
El 4 de julio de 2026, en el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, Donald Trump convirtió la celebración en un acto de autopromoción en el Monte Rushmore. En lugar de centrarse en los logros de 1776, Trump fue el protagonista, destacando sus logros y proclamando su lucha contra la amenaza comunista, a la que considera enemiga de la libertad y la Constitución. Durante su discurso, mencionó sus supuestos éxitos, como la derrota de Venezuela e Irán, y las políticas arancelarias que, según él, han beneficiado al país. La celebración fue un mitin más de Trump, lleno de simbolismos personales y críticas a sus adversarios.
* Resumen supervisado por periodistas.
Cuatro de julio. Día clave en la historia de Estados Unidos. Día en el que lograron su independencia de Gran Bretaña. Día marcado todavía más en rojo en un 2026 en el que se cumplen 250 años de tal efeméride. De una fecha, de una celebración, que Donald Trump ha convertido en una fiesta para sí mismo. En todo un autobombo personal en un escenario como el Monte Rushmore en el que todo ha girado en torno a él.
No en lo logrado en 1776, sino en torno a él. Porque él ha sido el gran protagonista. Él se ha convertido a sí mismo en el actor principal de una película en la que la trama ha sido el fantasma de la amenaza comunista, sus bombardeos y una serie de proclamas partidistas de quien se autodefine como el "presidente favorito". Uno que iba a dar un discurso.
Y sí, el discurso lo dio. Lo dio sobre él y sobre los a su juicio grandes logros de su administración, entre los que están la derrota de Venezuela "en un día" y la "paliza a Irán", después de una guerra de casi cuatro meses de duración en la que el precio del petróleo se disparó y el galón de gasolina en EEUU alcanzó registros casi nunca antes vistos.
Pero ahí estaba él. En una especie de feria estatal en la que ha dado vida a los delirios 'trumpistas' como ese famoso arco del triunfo. Por haber, ha recreado su cara en el Monte Rushmore.
Claro está, no podían faltar tampoco los billetes y las monedas con su cara. También un nuevo pasaporte e incluso un cuadro de la firma de la independencia que de ser por él habría sido diferente.
Ojo con los comunistas
Y cuidado con los comunistas. Con el, según él, el resurgimiento de los comunistas, a los que define como "enemigos de la libertad, de la Constitución y del 4 de julio de 1776".
"EEUU es la nación más libre del mundo. Tenemos la Constitución más justa y duradera del mundo y somos la nación más poderosa del mundo", ha afirmado un Trump que luego ha pasado revista a sus supuestos logros económicos. "Nuestro país está mejor que nunca".
Así lo ve él, destacando unas políticas arancelarias de las que dice han llevado "19,2 billones de dólares a EEUU".
Un mitin de Trump. Eso ha sido la celebración del 4 de julio de 1776. La celebración de los 250 años de independencia de EEUU que el presidente republicano ha convertido en un espacio de autobombo para darse otro regalo después de la velada de UFC que llenó de puñetazos y patadas los jardines de la Casa Blanca.