La crisis de la guerra
Sin petróleo y con fecha límite: el mundo entra en una cuenta atrás energética tras el cierre del Estrecho de Ormuz
El contexto Un análisis elaborado por J.P. Morgan permite estimar cuánto tiempo puede resistir cada región antes de sufrir un desabastecimiento: Europa podría dejar de recibir suministros a partir del 10 de abril.

Resumen IA supervisado
El cierre del Estrecho de Ormuz, clave para el suministro mundial de petróleo, ha desencadenado una crisis energética global. Aunque el impacto inicial no fue inmediato, las consecuencias comienzan a manifestarse. En Asia, especialmente en India, ya se observan largas colas en las gasolineras debido a la escasez de combustible. Europa podría enfrentar un desabastecimiento crítico a partir del 10 de abril, mientras que en Estados Unidos el impacto se prevé para el 15 de abril, gracias a su menor dependencia del petróleo del Golfo. En África y Oceanía, los efectos ya son palpables, con alteraciones en la vida diaria y acaparamiento de combustible. La situación global se agrava, con el Estrecho de Ormuz en el centro de la crisis.
* Resumen supervisado por periodistas.
Desde el cierre del Estrecho de Ormuz, una de las principales vías del petróleo mundial, el planeta entero vive en una cuenta atrás energética. Aunque el impacto no ha sido inmediato, los expertos advierten de que la situación podría agravarse en cuestión de días.
La razón es que muchos de los petroleros que abastecen al mundo desde el Golfo ya estaban en ruta antes del cierre. Sin embargo, un análisis elaborado por J.P. Morgan permite ahora estimar cuánto tiempo puede resistir cada región antes de sufrir un desabastecimiento severo.
En Asia, una de las regiones más dependientes del crudo del Golfo, los efectos ya son visibles. En India, donde el país importa cerca del 90% de su petróleo, se han registrado largas colas en las gasolineras, con vehículos acumulándose durante horas.
"Llevo haciendo cola desde la mañana", relata un ciudadano. La escasez ya se deja sentir: "Ayer no había colas porque no había gasolina", explica otro afectado.
Europa aún no ha alcanzado el punto crítico, pero el margen es limitado. Según las previsiones, el continente podría dejar de recibir suministros a partir del 10 de abril. Aunque el encarecimiento del combustible ya es una realidad, los expertos advierten de que la situación podría empeorar significativamente a partir de esa fecha.
En Estados Unidos, el impacto tardaría algo más en llegar. Gracias a una menor dependencia del petróleo del Golfo, el país podría mantener el suministro hasta aproximadamente el 15 de abril. Aun así, no quedaría al margen de las consecuencias globales.
Áfricaya comienza a experimentar los primeros efectos. En Somalia, por ejemplo, la escasez de combustible está alterando la vida cotidiana y la gente se queda en casa o camina, afirma un taxista, reflejando el parón progresivo del transporte.
En Oceanía, el impacto se prevé más tardío, pero no por ello menos preocupante ya que Australia podría empezar a notar las consecuencias a partir del 20 de abril. Sin embargo, la inquietud ya ha comenzado a extenderse entre la población.
En algunas estaciones de servicio, se han registrado escenas de acaparamiento de combustible, mientras más de 600 gasolineras ya se ven afectadas. "No te lleves todo ese combustible", recrimina un ciudadano a otro en medio de la tensión.
El Estrecho de Ormuz, por donde transita una parte esencial del suministro energético mundial, se ha convertido en el epicentro de una crisis con alcance global y que ya ha puesto a la población a contar los días que quedan con petróleo.
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