Para fabricar el móvil o la tableta que tienes entre tus manos se necesitan materias primas que escasean y que, hasta ahora, se han importado desde fuera de Europa. La dependencia de esos elementos, como son el litio o el magnesio, es uno de los retos que afronta Europa en su transición digital y ecológica. Pero puede que no muy tarde resolvamos parte de ese problema. La solución parece estar en el mar.

Y en el laboratorio que mostramos en el vídeo. Porque hay un proyecto pionero desarrollado en el centro tecnológico de Catalunña Eurecat, en Barcelona, que ya ha sido capaz de obtener litio y magnesio del agua del mar. Concretamente, del proceso de desalinización del agua.

Lo que han conseguido, explica a laSexta Sandra Meca, responsable de economía circular de Eurecat, es desarrollar unas membranas "mejoradas con respecto a las comerciales" que permiten "maximizar" la separación de los diferentes elementos del agua.

Hasta ahora, las plantas de desalinización del agua marina se han utilizado para obtener agua potable, sobre todo en zonas de España en los que a menudo hay problemas de sequía. De hecho, España es pionera en desalinización. Aquí se instaló la primera planta de Europa en 1964 y es uno de los líderes mundiales en este sector.

 ¿Puede ser el mar la mina del futuro? La técnica de un laboratorio catalán para conseguirlo

Con este proceso, Sea4Value, nombre del proyecto, ha conseguido obtener materias primas, pero, además, el proyecto ha optimizado el proceso y la capacidad de extraer agua potable en un 30%. Esto "hace mucho más viable, técnica y económicamente el proceso de desalinización", detalla Xavier Martínez, director de la unidad de agua de Eurecat.

Revertir el impacto negativo de las desalinizadoras

Hasta ahora, también, el proceso de desalinización tenía un impacto ambiental negativo, pues habitualmente se vertían los restos del proceso de extracción del agua potable, un concentrado hipersalino que además dejaba escapar compuestos valiosos como el litio o el magnesio, entre otros. Con este nuevo proceso, esos restos se convierten en una "nueva fuente sostenible de recursos", añade Martínez.

Un avance revolucionario apoyado por fondos europeos que busca "transformar las desalinizadoras en auténticas minas", apunta , iniciativa que ha emprendido Europa para autoabastecerse de estos minerales que escasean en nuestro continente, y no tener que importarlos de China o Estados Unidos.

Y no solo los minerales. La falta de agua será otro gran problema del futuro, y el avance conseguido por Sea4Value pretende paliar los efectos de las sequías, que se prevé que sean cada vez más graves.

Sea4Value está liderado y coordinado por Eurecat, pero en este proyecto, financiado por el programa Horizon 2020 de la Unión Europea, participan otros países como Alemania, Italia, Bélgica, Ucrania, Países Bajos y Finlandia.