Estaba sola
El estremecedor testimonio de una niña que pasó 32 horas atrapada entre escombros en Venezuela: "Sabía que cualquier cosa me podía matar"
Los detalles Con solo 12 años, Fabiana ya sabe lo que es sobrevivir a un terremoto. En el momento de la tragedia estaba sola. Su sonrisa se ha convertido en una de las imágenes esperanzadoras tras los seísmos.

Resumen IA supervisado
Fabiana, una niña de 12 años, quedó atrapada entre los escombros tras el derrumbe del edificio donde vivía debido a los terremotos en Venezuela. Estaba sola cuando comenzó el temblor y vio cómo las paredes se agrietaban. Aunque su primer impulso fue correr, decidió quedarse quieta para evitar ser herida. Atrapada y con un pie lesionado, Fabiana intentó mantenerse tranquila hasta que el terremoto cesó. Su madre, Karina, llegó desesperada al lugar. El rescate de Fabiana duró siete horas, y fue sacada de madrugada. Su sonrisa ahora simboliza esperanza tras la tragedia.
* Resumen supervisado por periodistas.
Con solo 12 años, Fabiana quedó atrapada entre los escombros después de que los terremotos de Venezuela hicieran que se derrumbase el edificio en el que vivía. "Ese día yo pensé que iba a ser una tarde muy normal, como siempre", recuerda la niña, quien estaba sola cuando comenzó el temblor.
"Empecé a ver que la pared que dividía un apartamento con el mío se empezó a agrietar y se empezó a ver el apartamento del lado", cuenta Fabiana quien, en medio del derrumbe, primero pensó en correr. "Quería agarrar las cenizas de mi perrito, pero sabía que si yo corría o caminaba, cualquier cosa me podía caer encima y me podía matar", expresa.
Así, atrapada y con un pie herido, intentó mantenerse tranquila y sin moverse hasta que pasara el terremoto. Mientras, fuera de la casa, Karina, su madre, llegaba desesperada al edificio. "Vi una viga del techo en mitad de su cama y pensé que se había muerto", relata Karina.
El rescate de Fabiana duró siete horas y a la niña consiguieron sacarla de madrugada, aunque antes la pequeña tuvo tiempo incluso para jugar y pedir ayuda con el móvil, tal y como ella misma señala. Ahora, su sonrisa se ha convertido en una de las imágenes más esperanzadoras tras la tragedia.