Familia real británica

Un escándalo real internacional: la detención del expríncipe Andrés ocupa las televisiones de todo el mundo y causa indignación en la ciudadanía

El contexto Los ciudadanos, más que conmoción, sienten asco por el tiempo que ha necesitado la justicia para por fin ponerse enfrente del exduque: "El poder no asume responsabilidades ni consecuencias. Están por encima de la ley".

El príncipe Andrés
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La situación judicial del expríncipe AndrésMountbatten Windsor, hermano del rey de InglaterraCarlos III, ha dado este jueves un nuevo giro tras conocerse su detención en el marco de la investigación relacionada con su antigua vinculación con el pederasta estadounidense Jeffrey Epstein, una noticia que ha dado la vuelta al mundo y ha ocupado titulares y televisiones.

El arresto del expríncipe por parte de la policía británica ha sido un terremoto en Reino Unido y en diferentes países europeos, donde se han mantenido firmes contra la relación entre Andrés y el pedófilo, pero su onda expansiva ha cruzado el Atlántico llegando a las pantallas de Estados Unidos o Japón.

Los ciudadanos, más que conmoción, sienten asco por el tiempo que ha necesitado la justicia para por fin ponerse enfrente del exduque y sobre todo, también sienten esperanza al ver que incluso el hermano del rey tiene represalias, no solo por su supuesta "mala conducta", sino por las agresiones sexuales a manores de las que se le ha acusado durante años.

"Recibes lo que te mereces"

"El poder no asume responsabilidades ni consecuencias. Están por encima de la ley", "está muy protegido por su familia, recibes lo que te mereces" o "si es cárcel de por vida, es cárcel de por vida", son algunas de las frases de habitantes británicos, quienes también inciden en que tras lo ocurrido, "Andrés probablemente desaparezca en algún país donde sea extraditado".

Entre otras, las familias de las víctimas esperan que esto abra la puerta a que las investigaciones no se queden aquí, sino que sigan adelante y que después de más de una década de espera, por fin se juzgue al expríncipe de la manera en la que muchos británicos quieren.

En un jueves que marca un antes y un después en Reino Unido y horas después de la detención, se ha conocido que el hijo de la reina Isabel II ha abandonado la comisaría, según un testigo de Reuters. Por su parte, la Policía británica ha registrado este jueves varios domicilios en Berkshire y Norfolk y ha explicado que su arresto se produjo tras "una evaluación exhaustiva".

La situación supone un episodio sin precedentes en la historia reciente de la familia real británica y vuelve a situar a la institución bajo el foco internacional. Aunque durante años su relación con Epstein había deteriorado gravemente su imagen pública, hasta ahora las consecuencias se habían limitado al plano institucional.

El nombre del duque de York comenzó a ocupar titulares cuando salieron a la luz fotografías y testimonios que acreditaban su amistad con Epstein, condenado por delitos sexuales y fallecido en prisión en 2019. Las explicaciones ofrecidas por Andrés en una entrevista televisiva ese mismo año provocaron una fuerte reacción pública y precipitaron su retirada de la vida institucional.

En 2022, el ya expríncipe alcanzó un acuerdo extrajudicial con Virginia Giuffre, quien lo acusó de agresión sexual cuando era menor de edad. Aunque Andrés negó las acusaciones y el acuerdo no implicó reconocimiento de culpabilidad, el daño reputacional comenzó a marcar una gruesa línea entre él y la familia real.

Tras conocerse la detención, el rey Carlos III manifestó su preocupación por la situación y subrayó que el proceso debe desarrollarse conforme a la ley y sin interferencias. El mensaje del monarca apunta a mantener una clara separación entre la institución y los problemas judiciales de un miembro de la familia.

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