"Contribuir al diálogo político"
La CIA se reúne en La Habana con el Gobierno de Cuba mientras EEUU sopesa una acusación contra el expresidente cubano Raúl Castro
El contexto El director de la CIA habría colocado sobre la mesa las condiciones de Washington para manejar las relaciones con Cuba, en medio de una campaña de presión que incluye un bloqueo petrolero impuesto desde enero pasado.

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El director de la CIA, John Ratcliffe, se reunió en La Habana con representantes del Ministerio del Interior y la inteligencia cubana. La CIA y el Partido Comunista de Cuba confirmaron el encuentro, que buscaba demostrar que Cuba no es una amenaza para la seguridad de EE.UU. Ratcliffe transmitió el mensaje de Trump sobre la disposición de EE.UU. a dialogar si Cuba realiza cambios fundamentales. Además, EE.UU. considera acusar al expresidente cubano Raúl Castro por el derribo de aviones en 1996, como parte de la presión de la administración Trump sobre Cuba. El caso está pendiente de autorización por un gran jurado.
* Resumen supervisado por periodistas.
El director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, John Ratcliffe, se ha reunido este jueves en La Habana, capital de Cuba, con representantes del Ministerio del Interior y la inteligencia cubanos.
Así lo han confirmado tanto la propia CIA como el Partido Comunista de Cuba, que ha anotado la recepción de "una delegación presidida por el director de la CIA" aprobada por "la Dirección de la Revolución" y celebradas "en aras de contribuir al diálogo político".
"Los elementos aportados por la parte cubana y los intercambios sostenidos con la delegación estadounidense, permitieron demostrar categóricamente que Cuba no constituye una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos, ni existen razones legítimas para incluirla en la lista de países que, supuestamente, patrocinan el terrorismo", reza el comunicado difundido en redes por el partido del Gobierno cubano.
En la misma línea, la organización ha incidido en que "la isla no alberga, no apoya, no financia ni permite organizaciones terroristas o extremistas; ni existen bases militares o de inteligencia extranjera en su territorio, y nunca ha apoyado ninguna actividad hostil contra Estados Unidos, ni permitirá que desde Cuba se actúe contra otra nación".
La CIA confirma con imágenes el encuentro
La CIA, por su parte, ha confirmado también el encuentro con el Gobierno cubano compartiendo imágenes del mismo, a donde han acudido figuras como el ministro de Interior, Lázaro Alberto Álvarez Casas; los jefes de inteligencia, Ramón Romero Curbelo, y contrainteligencia, Norge Fermín Enrich Pons.
Igualmente, un funcionario de la propia CIA ha alegado que Ratcliffe se encontraba allí "para transmitir personalmente el mensaje del presidente (Donald) Trump de que Estados Unidos está dispuesto a entablar un diálogo serio sobre cuestiones económicas y de seguridad, pero solo si Cuba lleva a cabo cambios fundamentales", según las declaraciones recogidas por la cadena estadounidense NBC.
El agente en cuestión ha afirmado que Ratcliffe y las autoridades cubanas debatieron "la cooperación en materia de inteligencia, la estabilidad económica y cuestiones de seguridad, todo ello en un contexto en el que Cuba ya no puede seguir siendo un refugio seguro para los adversarios del hemisferio occidental", pese a la opuesta versión de La Habana.
EEUU sopesa una acusación contra el expresidente cubano Raúl Castro
Por otro lado, según fuentes citadas por la cadena CBS, Estados Unidos sopesa una acusación formal contra el expresidente cubano Raúl Castro en relación con el derribo de aviones de la organización humanitaria 'Brothers to the Rescue' en 1996.
De acuerdo con la cadena, la acusación debe ser autorizada por un gran jurado y se centraría en el incidente ocurrido hace casi tres décadas en el que murieron cuatro personas cuando aeronaves de la organización fueron derribadas por fuerzas cubanas en aguas internacionales.
El caso, según las fuentes citadas por la televisora, forma parte de un renovado esfuerzo de la Administración, del presidente, Donald Trump, por incrementar la presión sobre el Gobierno de Cuba, en paralelo a otras medidas diplomáticas y económicas destinadas a forzar cambios políticos en la isla.
Raúl Castro, de 94 años, dejó formalmente la dirección del Partido Comunista de Cuba en 2021, aunque sigue siendo considerado una figura influyente dentro del aparato político del país.
Su nieto, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como "Raulito", ha sido señalado como un punto de contacto en recientes interacciones entre ambos países. En marzo pasado, el senador estadounidense Rick Scott, republicano por Florida, dijo en una entrevista con EFE que espera que Castro sea juzgado en Estados Unidos en pleno endurecimiento de la política exterior del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hacia La Habana.
Hasta el momento, el Departamento de Justicia de Estados Unidos no ha confirmado ni comentado oficialmente sobre la posible acusación, mientras que el Gobierno cubano no ha emitido una respuesta pública al respecto.