El grupo de activistas Anonymous ha lanzado este domingo una amenaza al Gobierno de Donald Trump por la muerte del afroameriacno George Floyd a manos de la Policía de Minneapolis.

"Saludos ciudadanos de Estados Unidos. Esto es un mensaje de Anonymous. Los oficiales que matan personas y cometen otros crímenes deben rendir cuentas al igual que el resto de todos nosotros. De otra manera, creeran que tienen una licencia para hacer lo que quieran. La gente ha tenido suficiente de esta corrupción y violencia de una organización que promete mantenerlos a salvo (...) Estos oficiales deben enfrentar cargos criminales, y el oficial Chauvin especialmente debería enfrentar cargos de asesinato", señaló el grupo en un vídeo en el que advertía que iría revelando información sobre crímenes de estado de Donald Trump.

 

Tras esta amenaza y después de que el presidente norteamericano anunciara en Twitter que va a incluir a los antifascistas en la lista de organizaciones terroristas en represalia por los disturbios ocurridos en las dos últimas noches durante las protestas por la muerte del ciudadano afroamericano, el grupo de hackers ha rescatado un tuit de 2019 acusándole de estar involucrado en la trama de explotación sexual de menores del magnate Jeffrey Epstein.

Se trata de un archivo llamado 'El pequeño libro negro de Jeffrey Epstein' en el que se exponen nombres de personas que supuestamente asistieron a las fiestas organizadas por el delincuente ya fallecido y también de personas que colaboraron en su red criminal.

Entre otros se incluyen nombres como el propio Donald Trump y su hija Ivana, la modelo Naomi Campbell, el presentador de la BBC Chris Evans, Mick Jagger o Will Smith.

"Mataron a Jeffrey Epstein para encubrir su historia de tráfico y violación de niños", añadían los activistas en el tuit en el que respondían al presidente norteamericano. Tras ello, Anonymous señaló que "si no es antifascista, es fascista" y advirtió que seguirán luchando por la libertad de expresión y los derechos humanos.

 

Se trata de unas acusaciones que se producen después de que el grupo de ciberactivistas eliminara la web de la Policía de Minneapolis y hackearan la racio de la Policía en Chicago reproducientdo la canción 'Fuck the Police' en protesta por la muerte de Floyd.