Ya está en manos del ministro de Energía el informe de los expertos energéticos del Gobierno donde se propone elevar un 29% el impuesto aplicable al diésel y un 2% a la gasolina para descarbonizar el transporte.

Un carbón que, según estos sabios, desaparecerá prácticamente en 2030, cuando se pasará de las 15 centrales actuales que usan el carbón a tan solo una. Se trata de un escenario realista para los expertos consultados.

El informe que asesora al Gobierno sobre la transición energética también habla de las centrales nucleares y augura que alargarán su vida útil más de 40 años. Dicen que cerrarlas encarecería el coste de generación eléctrica entre 2.000 y 3.500 millones de euros y aumentaría las emisiones de CO2 al utilizar más gas. Pero advierte de que mantenerlas conllevaría levantar cementerios nucleares y existiría riesgo de accidentes. El Gobierno por ahora cree que es insustituible.

De cara al futuro, el informe cree que la energía será más verde y más barata. Para 2030, supone que del total de la generación, el 62% procederá de energías renovables. Una cifra poco ambiciosa para algunos expertos. "Es un objetivo mínimo", señala Jorge Morales, presidente de 'Próxima Energía'.