Glovo, contra las cuerdas
La Justicia italiana interviene Glovo por explotar a sus repartidores en "un régimen de semiesclavitud"
Los detalles El decreto de intervención de la empresa, que fue firmado por el fiscal Paolo Storari, deberá ser convalidado por el juez para que sea un administrador público el que asuma la gestión de la compañía.

Resumen IA supervisado
En Italia, los empleados de Glovo enfrentan condiciones laborales extremas, con jornadas de 12 horas y sueldos que no alcanzan el umbral de la pobreza. La Justicia italiana ha intervenido la filial de Glovo tras descubrir que la empresa explota a sus trabajadores. Mohamed, un repartidor, describe cómo recibe solo 2,50 euros por entrega, sumando unos 400 euros al mes. El fiscal Paolo Storari acusa a la filial de contratar mano de obra en condiciones de explotación. En contraste, en España, desde junio de 2025, los repartidores de Glovo dejaron de ser falsos autónomos, mejorando sus derechos laborales.
* Resumen supervisado por periodistas.
Jornadas de 12 horas, geolocalización en todo momento y unos sueldos que ni siquiera llegan al umbral de la pobreza. Son las abominables condiciones con las que trabajan los empleados de Glovo en Italia. La Justicia del país transalpino acaba de intervenir la filial italiana de esta compañía española de reparto a domicilio tras detectar que está "explotando" a los trabajadores. Esta decisión llega ocho meses después de que España obligase a Glovo a que sus repartidores dejasen de ser falsos autónomos.
Mohamed, repartidor de la filial italiana de Glovo, explica sus vergonzosas condiciones de trabajo: "Son doce horas trabajando. Cada entrega se paga a 2,50 euros. A final de mes son unos 400 euros".
Ahora, el decreto de intervención de la empresa, que fue firmado por el fiscal Paolo Storari, deberá ser convalidado por el juez para que sea un administrador público el que asuma la gestión de la compañía. El fiscal imputa la "contratación de mano de obra en condiciones de explotación aprovechando el estado de necesidad de los empleados". Además, acusa a Foodinho, filial de Glovo, de "adoptar una política de empresa que reniega explícitamente de las exigencias del respeto de legalidad".
En España, las condiciones de los trabajadores de Glovo son distintas desde junio de 2025, cuando dejaron de ser falsos autónomos para convertirse en asalariados. De esta forma, sus derechos laborales pasaron a estar protegidos por un convenio que, aunque sea de hace 20 años, evita que estén en unas condiciones de semiesclavitud.
"Siguen teniendo condiciones precarias, pero ya no están en un régimen de semiesclavitud, como hemos visto que sucede en Italia", relata a laSexta Carlos Sola, responsable de acción sindical de FSC-CCOO.
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