El brazalete de Cristiano Ronaldo se ha convertido en objeto de una ejemplar acción solidaria. El portugués se pilló un cabreo monumental en el partido contra Serbia después de que el árbitro no le concediera un gol fantasma.

El enfado provocó que el delantero de la Juventus se marchara del campo entre protestas, llegando a tirar el brazalete de capitán al césped.

Un operario del estadio recogió la prenda y decidió donarla a una organización infantil que buscaba recaudar fondos para costear el tratamiento de Gavril Durdevic, un bebé serbio de seis meses que padece atrofia muscular. Y es que el pequeño necesita 2,5 millones de euros para su tratamiento y operación.

Por ello la organización ha decidido subastar el brazalete durante tres días, y según el diario serbio 'Telegraf' , en pocas horas la subasta ya ha sido récord nacional en cuanto a venta pública de objetos deportivos. Por lo que todo parece indicar que Gavril dispondrá de los recursos económicos para luchar contra su enfermedad.