A sus 36 años, tras dos operaciones e infinidad de recaídas, Bruno Soriano volvió a un terreno de juego. Parecía imposible, pero lo logró. Pasaron en total 1.128 días, o lo que es lo mismo más de tres años. Pero está de vuelta.

El centrocampista del Villarreal se volvió a vestir de corto tras disputar algo más de 12 minutos en el duelo ante el Sevilla. Sustituyó a Paco Alcácer en el minuto 88, en un encuentro que finalizó en tablas (2-2).

Pero el resultado fue lo de menos. Todas las miradas se centraron en Bruno, al que le dio tiempo a ver una tarjeta amarilla en su regreso. Al finalizar apenas podía articular palabra. "No sé ni qué decir, tanto tiempo que no jugaba que casi no puedo hablar", expresó en 'Movistar'.

"Estoy muy contento por todo, por mí, claro. Había intentado volver con el equipo muchas veces y no se había podido dar. Es una alegría muy grande para mí para toda la gente del club y por mi familia", señaló.

 

Su recibimiento en el vestuario fue muy emocionante. Aplausos, abrazos... y alguna que otra lágrima entre el cuerpo técnico y sus compañeros. Ellos han vivido junto a Bruno un proceso de recuperación que por momentos fue muy frustrante.

En 2017 le extirparon el osteofito anterior tibial de su pierna izquierda y dos años después volvió a pasar por quirófano por el tendón rotuliano. Pero este lunes, 1.128 días después, Bruno Soriano se volvió a sentir futbolista.