Pocas veces se ha escuchado a un árbitro hablar como lo ha hecho Mark Clattenburg en el podcast 'Brazilian Shirt Name'. El que fuera colegiado principal de la final de Champions de 2016 entre Real Madrid y Atlético ha reconocido que fue "el día perfecto para un árbitro" ya que tras equivocarse con el cuadro blanco, compensó a los colchoneros, por lo que quedaba exento de culpa.

En primer lugar, el británico ha recordado que un fallo de comunicación con su asistente provocó que diera por válido el gol de Sergio Ramos en fuera de juego.

"Cuando el balón llegó al área desde el saque de falta yo supe que Bale la había tocado en el medio (la había peinado), lo que facilitó que marcase Ramos. Y yo le pregunté gritando al asistente, lo que era difícil por el ruido, si sabía si había habido un toque después del saque de falta. ¿Sabes si la han tocado? ¿Sabes si la han tocado?", señala.

"Y yo le veía mirando el videomarcador y le grité '¿Puedo reiniciar el partido?, ¿has visto el toque de Bale?' Y mi asistente estaba completamente congelado…Como un minuto más tarde reinicié el partido porque tenía que hacerlo, no teníamos una tecnología como ahora", explica.

"Al rato recuperamos la comunicación y le dije 'Simon, ¿Has visto el fuera de juego o fue muy justo?' Y me dijo que ni los auriculares ni el micrófono le habían funcionado para avisarme", añade.

De hecho, 'culpa' al asistente de no haber reaccionado: "Y yo pensé: 'Vaya, ahora funcionan y hace diez segundos no'. Él tuvo uno de esos momentos en la vida en los que estás realmente confuso. Cuando lo pienso ahora fue una decisión muy difícil, pero me habría gustado que mi asistente me hubiese dicho algo...".

Seguidamente, Clattenburg, que era consciente del gol ilegal, supo encontrar el "equilibrio": "Fui muy afortunado en esa final. Dos o tres minutos después del descanso se me presentó un penalti de esos que son 50/50. Torres estaba claramente adelantado ante Pepe, muy claramente y hubo falta. ¿Realmente era falta? Muy subjetivo... Y lo pité porque devolvía el equilibro, ya que el Madrid tuvo su oportunidad con el gol en fuera de juego. Fue uno de esos escenarios perfectos para el arbitraje".

"Viene Pepe y me dice que no ha sido penalti, le digo que tampoco había sido legal el gol con el que se habían adelantado y se fue. Así que eso fue todo, pusimos el balón en el punto de penalti, Griezmann chutó y le dio al larguero", dice.

Carrasco celebra su gol ante el Real Madrid en la final de la Champions de 2016

De hecho, y a pesar de que Antoine errara la pena máxima, Clattenburg sabía que ya no le podían "culpar" a él: "Yo pensé, guau, es mi día, es un día perfecto para un árbitro. El Atlético tuvo la ocasión de empatar el gol en fuera de juego y falló, ahora no me puede culpar a mí, pero no pueden porque Griezmann pudo empatar y no lo hizo".

El Real Madrid terminaría alzándose con la Champions League en Milán después de que Carrasco igualara el tanto inicial de Sergio Ramos y mandara la final a los penaltis. Desde los once metros, Juanfran falló la pena máxima definitiva y el cuadro de Zinedine Zidane se alzó con la Copa de Europa.

Las lágrimas de Juanfran, en la final