Conor McGregor no pasa desapercibido esté donde esté. El irlandés, leyenda de la UFC, está en Roma y no solo pasó tiempo con Jose Mourinho. En su agenda estaba ir al Vaticano, para bautizar a su hijo, pero todo fue de una manera un poco... surrealista.

Porque el bautizo no fue lo más llamativo. No debería serlo, pues es un simple bautizo. Lo más 'llamativo' sucedió en el St. Regis Rome, un prestigioso hotel en la noche de celebración del evento.

Allí se habría encontrado con Francesco Facchinetti, un famoso del lugar. El cantante y presentador, a través de su Instagram, afirmó que McGregor le había pegado.

"De la nada me pegó. Le recibimos como un héroe y me pegó sin motivo. Podría haber pegado a mi mujer", dijo.

Y la mujer, Wilma Faissol, dijo lo mismo y detalló todo: "Le dio un puñetazo en la cara. Podría haberlo matado. Le lanzó volando, cayó sobre una mesa... Rodó y cayó en una silla, y luego al suelo".

En las imágenes se ve al presunto agredido con heridas, pero ninguna de ellas de gran gravedad.