23 de abril

Sant Jordi, un día de libros, rosas y leyendas más allá de Barcelona

Cada 23 de abril se celebra el Día del Libro, pero también Sant Jordi: Barcelona se llena de libros y rosas, pero también de mucho amor. Pero lo cierto es que el día de San Jorge no es exclusivo de la Ciudad Condal.

Un marcapáginas de una rosa sobre un libroUn marcapáginas de una rosa sobre un libro Dario Fernandez Ruz

Abril es un mes especial: es el primer mes completo de la primavera, en él florecen los campos y arrancan las temporadas fuertes de fiestas, y se celebra la literatura como no se hace en otros momentos del año. Injustamente, por cierto. Porque cada año, el 23 de abril, casi todo un país lleva un libro bajo el brazo. O varios. Y, en algunos sitios, una flor.

Este año, el 23 de abril llega con la polémica servida, después de que Eduardo Mendoza pidiera desvincular el día de Sant Jordi con el Día del Libro: "Sant Jordi no pinta nada. Era un maltratador de animales y seguramente no sabía leer", defendió. Tras el revuelo que se montó, Mendoza quiso rectificar, aunque a medias, en una entrevista en 'El Periódico'. "¡Era una broma! Porque parece que Santo Jordi sea el patrono de la venta de libros, de los escritores y los lectores, pero es un intruso. Se ha metido ahí. Era el Día del Libro porque era la muerte de Shakespeare y Cervantes. Pero, vamos, que me trae sin cuidado Sant Jordi", dijo.

Más allá de la controversia, Sant Jordi y los libros van siempre de la mano en Cataluña, tanto que la Generalitat ha defendido esta fiesta como una de las "fiestas cívicas más importantes de los catalanes y catalanas". Y es que el día de Sant Jordi, como ya hemos dicho, Barcelona se llena de libros y rosas. Este año, un total de 6.282 puntos de libros y rosas inundarán las calles de la Ciudad Condal, un 2% más que el año pasado, en lo que la teniente de alcalde del Ayuntamiento, Raquel Gil, ha definido como "el músculo" del comercio de la ciudad.

Además de eso, de 10:00h a 20:00h, el Ayuntamiento barcelonés celebra una jornada de puertas abiertas en la que se podrán visitar espacios como la Escala Negra, la Galeria Gòtica o el despacho del alcalde y también en el consistorio se recibirá a personajes como el propio Sant Jordi o la princesa, que se suman a otras actividades infantiles como el espectáculo de sombras chinas 'La llegenda de Sant Jordi'.

La leyenda de Sant Jordi, la princesa y el dragón

De los escritos bíblicos a la histórica leyenda del dragón, la historia de Sant Jordi (o San Jorge) tiene mucho de fantasía; tanta, que incluso se cree que fue esta historia el origen de muchos de los cuentos infantiles que hablan de princesas y dragones. Cuenta la leyenda, pues, que había un dragón que atacaba al reino, algunos dicen que en tierras aragonesas, otros que en la localidad tarraconense de Montblanc. En lo que todos parecen coincidir es en que la presencia de esta bestia amenazaba con acabar con el sustento de los allí habitantes, por lo que decidieron buscar un modo de mantener al dragón apartado.

Lo primero que hicieron fue entregarle ovejas y corderos, pero cuando éstos empezaron a escasear, siguieron con bueyes. Y después con más animales... hasta que no hubo más remedio que enviar personas. Eso sí, las familias recibían a cambio todo tipo de riquezas en compensación. La persona que era enviada ante el dragón era escogida por sorteo: se colocaban los nombres de todos los habitantes, incluidos los del rey y la princesa, y cada día una mano inocente era enviada ante la bestia.

En este punto la leyenda se cubre de cierta nebulosa y persisten a día de hoy varias versiones: una, que el pueblo se cansó de que nunca saliera ningún miembro de la familia real entre los elegidos para saciar el hambre del dragón y acabó eligiendo a dedo a la princesa; la otra, que el nombre de la princesa salió por azar. En cualquier caso, llegó el día en el que la princesa sería enviada para convertirse en alimento del dragón.

Y fue en este punto cuando San Jorge (o Sant Jordi) se hizo leyenda: estando la princesa a punto de entrar en la cueva del dragón, apareció el caballero, que clavó su espada en el pecho del dragón. De la sangre del monstruo, ya sin vida, surgió un rosal rojo, del que el caballero Sant Jordi escogió una flor para entregar a la princesa.

Sant Jordi, más allá de Barcelona

Aunque Barcelona sea el centro neurálgico de la festividad de Sant Jordi, no es el único lugar donde se celebra. En diferentes puntos de Cataluña, desde grandes ciudades a pueblos pequeños, también se celebra el día de San Jorge de manera intensa, pero fuera de Cataluña también tiene cierta relevancia, aunque no de la manera en la que lo celebran en Cataluña.

En Aragón, por ejemplo, el 23 de abril, día de Sant Jordi, se celebra el día de la comunidad autónoma, aunque en este caso la tradición no gira en torno a la princesa y el dragón sino en torno a la figura de San Jorge quien, a finales del siglo XI, ayudó al rey Pedro I a reconquistar la ciudad de Huesca en la batalla de Alcoraz. Tan fuerte es la celebración que incluso está incluida en el calendario laboral de Aragón como día de fiesta para toda la región.

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