Es feíto, tosco y fascinante a la vez. Admitamos los que tenemos una edad que pudimos echar largos ratos cegados por tanto 'colorinchi'. Importado del Reino Unido, donde se lo conoce como "botón rojo" y está a punto de desaparecer, a finales de los 80 se instalaba definitivamente en España el Teletexto, primero en Televisión española en 1988 después de unas pruebas durante el mundial del 82. Años después llegaría a las cadenas privadas.

Fue el primer internet que tuvimos los españoles con solo apretar un botón del mando a distancia. En la calle, los mayores nos recuerdan para qué lo usaban: para mirar las últimas noticias, el horóscopo, el tiempo o los números de los sorteos. Y sin darnos cuenta aprendimos a asociar colores a información. Así, el rosa, por ejemplo, era el contenido para mayores de 18, como nos cuenta el coordinador de contenido multimedia en Atresmedia, Dionisio San Miguel.

Dos años después de la llegada del teletexto se realizaba en nuestro país la primera conexión a internet, pero no fue hasta principios de los 2000 cuando internet fue una realidad en prácticamente todos los hogares. Y así fue como poco a poco el Teletexto empezó a caer en desuso y, aunque hoy la mayoría de los jóvenes no tiene ni idea de lo que les hablamos, no ha desaparecido del todo. Sigue en funcionamiento en las grandes cadenas y cada día lo consultan más de dos millones de usuarios, sobre todo para ver la programación subtitulada.

Con 35 años no diremos que esté en buena forma, pero no tiene ninguna prisa por dejarnos.